Retos y oportunidades del turismo rural en Ecuador: turismo comunitario, pueblos mágicos y agroturismo

 

 

  • 2020 es el año del Turismo rural decretado por la OMT (Organización Mundial del turismo).

 

 

 

  • El turismo rural en Ecuador es un sector clave para la dinamización socioeconómica de muchos territorios y puede contribuir a paliar la pobreza de las áreas rurales.

 

 

 

  • El Plan Nacional de Turismo 2030, del gobierno ecuatoriano sigue apostando por fortalecer el desarrollo turístico en las zonas rurales, con experiencias comunitarias y creando nuevos productos.

 

 

 

11/11/2020, La Dra. Raquel Sanots-Lacueva investigador y docente en Ostelea, del Centro de Investigación, Divulgación e Innovación Turística de Ostelea (IDITUR), ha realizado un informe elaborado con el apoyo del Ministerio de Turismo de Ecuador. El informe, titulado “El turismo rural en Ecuador” describe el turismo rural en Ecuador y analiza los retos y oportunidades del turismo rural ante el covid-19. 

 

El turismo rural

De acuerdo a la Organización Mundial del Turismo (OMT), el turismo rural es “un tipo de actividad turística en el que la experiencia del visitante está relacionada con un amplio espectro de productos vinculados por lo general con las actividades de naturaleza, la agricultura, las formas de vida y las culturas rurales, la pesca con caña y la visita a lugares de interés” (OMT, 2019). 

 

Los entornos rurales donde se desarrollan estas actividades se caracterizan por: una baja densidad de población, paisajes y territorios donde prevalece la agricultura, y estilos de vida tradicionales (OMT, 2019). La amplitud de esta definición permite incluir una gran oferta turística dentro del turismo rural. 

 

La OMT ha declarado el año 2020 como el “Año del Turismo Rural y del Desarrollo Rural”. En este sentido, reconoce la capacidad del turismo para impulsar el desarrollo del medio rural. El turismo, en ocasiones, también puede entenderse como un complemento a las actividades económicas tradicionales, como por ejemplo la agricultura. Al mismo tiempo, la OMT pone en valor la posibilidad de fomentar el empoderamiento y el trabajo femenino a través del empleo en turismo y ocio. Por último, esta organización destaca las opciones de descongestión que ofrece el medio rural para los destinos urbanos masificados. Sin embargo, algunos autores alertan del peligro de la gentrificación en las áreas rurales, así como de la pérdida de actividades tradicionales para dedicarse a la economía turística (Cote, 2017).

 

El turismo rural en Ecuador

En Ecuador, en el ámbito del turismo rural, coexisten experiencias consolidadas, como las de turismo comunitario, y propuestas implantadas recientemente por el Ministerio de Turismo. De este modo, tal y como demuestra el Plan Nacional de Turismo 2030, el gobierno ecuatoriano sigue apostando por fortalecer el desarrollo turístico en las zonas rurales, con experiencias comunitarias, pero también creando nuevos productos. Ejemplos de estas nuevas fórmulas son el desarrollo del agroturismo a través del cacao y del chocolate o la dinamización de localidades mediante la implantación del programa de Pueblos Mágicos. 

 

Así pues, en Ecuador destacan tres líneas estratégicas para dinamizar el turismo en el medio rural, que se detallan a continuación: 

  • Turismo comunitario
  • Agroturismo: Ecuador tierra de chocolate.
  • Pueblos Mágicos

Turismo comunitario: la comunidad se relaciona con los visitantes

La Federación Plurinacional de Turismo Comunitario del Ecuador (FPTCE, 2012) define el turismo comunitario como: “La relación de la comunidad con los visitantes desde una perspectiva intercultural en el desarrollo de viajes organizados con la participación consensuada de sus miembros, garantizando el manejo adecuado de los recursos naturales, la valoración de sus patrimonios, los derechos culturales y territoriales de las nacionalidades y pueblos para la distribución equitativa de los beneficios generados”. 

 

En este país la actividad turística comunitaria comenzó a desarrollarse en la década de los 80s de forma espontánea y de la mano del ecoturismo (Ruiz et al., 2008). En el año 2000 empieza la regulación de estas operaciones, que se recogerán en la Ley de Turismo de Ecuador (Estrella, 2007). 

 

En 2002 se funda la Federación Plurinacional de Turismo Comunitario del Ecuador (FPTCE). Esta organización aglutina las comunidades indígenas, campesinas, afro-ecuatorianas y montubias de Ecuador, con el objetivo de coordinar actividades culturales y de ecoturismo, que protejan el patrimonio cultural y natural de la zona rural, y que al mismo tiempo mejoren el bienestar de sus habitantes (PNUD, 2012). 

 

El Plan de Desarrollo Estratégico de Turismo en Ecuador (PLANDETUR 2020) publicado en 2007, ya recoge firmemente el turismo comunitario, así como el Plan Integral de Marketing Turístico de Ecuador (PIMTE 20014), elaborado en 2009. El Plan Nacional de Turismo 2030, publicado en 2019 también contiene diferentes estrategias que incluyen directamente el turismo comunitario. 

 

En 2012 la FPTCE incluía 106 comunidades, distribuidas en cinco zonas (PNUD, 2012):

En la actualidad, según datos del Ministerio de Turismo (2020), hay 37 centros de turismo comunitario registrados, que suman 306 habitaciones con capacidad para alojar 870 personas. Tal y como se observa en la Tabla 2, la mayor parte de plazas se concentran en las provincias de Orellana (20%), Sucumbios (13%), Manabí (13%) y Napo (12%), reuniendo estas cuatro provincias el 58% del total (Ministerio de Turismo, 2020). Sin embargo, las provincias que concentran mayor número de centros son Napo (22%), Orellana (19%), Chimborazo (11%), Guayas (11%) y Santa Elena (11%) (Ministerio de Turismo, 2020).

 

Agroturismo: Ecuador tierra del chocolate

 

El agroturismo está relacionado con la prestación de servicios turísticos (alojamientos, gastronómicos y actividades de ocio) relacionados con la actividad agropecuaria, donde el turista puede participar (Zambrano-Mieles et al., 2017). El agroturismo ofrece a los agricultores y a las comunidades rurales la oportunidad de integrar su trabajo agropecuario con actividades de turismo y ocio (Peralta y Li, 2017). Además, estas actividades ponen en valor los trabajos tradicionales y artesanales, promoviendo la conservación y la difusión del patrimonio cultural. El fomento del agroturismo también puede ayudar a visibilizar e incentivar las buenas prácticas, fomentando el desarrollo sostenible del medio rural.

 

En 2011 el Ministerio de Turismo de Ecuador puso en marcha la Dirección de Productos e Innovación, siendo una de sus líneas de trabajo el Agroturismo. La apuesta del país por este tipo de turismo también queda patente en Estrategia para el desarrollo y fortalecimiento del Agroturismo con visión 2025, actualizada en 2018. Aquí, además del cacao, se pretende construir otras rutas en torno a productos como el café, las flores, la pitahaya y el banano.

 

La cadena agroindustrial del cacao y del chocolate es estratégica para el Gobierno de Ecuador. La importancia no sólo reside en cuestiones socioeconómicas, por ejemplo, el cacao aporta más de 700 millones de USD a la economía y Ecuador provee más del 70% de la producción mundial de cacao “fino de aroma” (Ministerio de Turismo, 2019a). La importancia también reside en el valiosísimo patrimonio cultural que representa, teniendo en cuenta que el origen del cacao se ubica en la región ecuatoriana del Amazonas hace más de 5.500 años.

 

En este contexto, desde 2014 se trabaja con empeño para diseñar, consolidar y comercializar los productos y servicios relacionados con el chocolate (Ministerio de Turismo, 2019a). A través de las experiencias de turismo y ocio, se pretende:

-Poner en valor, conservar y divulgar todo el conocimiento ancestral sobre el cultivo, los usos y saberes del cacao.

-Favorecer el desarrollo de las áreas rurales, aportando valor a sus prácticas agrícolas y diversificando su economía. 

-Las experiencias diseñadas se concentran principalmente en dos rutas:

-Costa del Pacífico. Incluye las provincias Los Ríos, Guayas y Manabí.  

-Amazonía. Incluye las provincias Pichincha y Napo. 

 

Las tablas 3 y 5 muestran la distribución de los prestadores de servicios en ambas rutas por provincias y por tipo y los productores de cacao participantes en el programa Ecuador tierra de Chocolate.

 

El agroturismo en torno al chocolate y al cacao en Ecuador ofrece diversas opciones:

Gastronomía: Ej. restaurantes que ofrecen menús temáticos o catas de cacao y chocolate.

Bienestar: Ej. spa de chocolate.

Compras: Ej. tiendas especializadas con productos de alta calidad.

Rutas culturales: Ej. recorridos teatralizados sobre el Camino Quiteño, arte, fe y chocolate.

Turismo vivencial: Ej. actividades relacionadas con el cultivo o la producción en haciendas, fincas tradicionales y comunidades cacaoteras.

 

Pueblos Mágicos de Ecuador

El Programa Pueblos Mágicos fue creado en México en 2001. En agosto de 2018 el Ministerio de Turismo de Ecuador firmó un Programa de Cooperación en Materia Turística con la Secretaría de Turismo de México, con el propósito de transferir procesos y metodologías para implementar el Programa de Desarrollo de Localidades Pueblos Mágicos de Ecuador. 

 

Esta iniciativa pretende fomentar el desarrollo local, mediante la promoción del desarrollo turístico de localidades que poseen recursos culturales y naturales singulares, y que cumplen ciertas condiciones previas que permiten el desarrollo de la actividad turística. 

 

Los objetivos específicos del programa son (Ministerio de Turismo, 2019b):

  • Implementar un modelo de gobernanza local, articulando y fortaleciendo la participación de los actores turísticos locales, que resultará en un comité ciudadano local.
  • Incentivar el diseño de una oferta turística complementaria a la que ya se comercializa en ciudades o en destinos consolidados, poniendo en valor los recursos y peculiaridades diferenciadoras de cada localidad.
  • Redistribuir los flujos turísticos a nivel nacional. Aprovechando la cercanía de estas localidades a otras ciudades turísticas, se busca derivar visitantes hacia los Pueblos Mágicos.
  • Democratizar el turismo nacional, facilitando el acceso a una oferta de calidad y creando oportunidades para el emprendimiento turístico.
  • Mejorar la imagen y la accesibilidad del espacio público, incrementando la calidad de las experiencias. 
  • Las localidades que se acreditan como Pueblo Mágico se benefician en tres ámbitos principales:
  • Asistencia técnica especializada: marketing, capacitaciones, calidad, apoyo a emprendedores, estrategias…
  • Acceso a líneas de crédito: asesoramiento para acceder a diferentes tipos de financiación.
  • Promoción: difusión de los pueblos mágicos a través de los canales oficiales.

En septiembre de 2018 comenzó la socialización del programa y la convocatoria para que se presentaran localidades susceptibles de convertirse en Pueblo Mágico. De este modo, se seleccionaron cinco pueblos: Patate (Tungurahua), Alausí (Chimborazo), Zaruma (El Oro), Cotacachi (Imbabura), San Gabriel (Carchi). A finales de 2019 estas localidades quedaron declaradas como Pueblos Mágicos, para iniciar así, el fortalecimiento de su actividad turística a través de este programa. 

 

RETOS Y OPORTUNIDADES DEL TURISMO RURAL ANTE EL COVID-19

El turismo rural en Ecuador es un sector clave para la dinamización socioeconómica de muchos territorios. Ante la crisis sanitaria del COVID19, las previsiones apuntan a que el turismo rural, podría ser uno de los primeros nichos turísticos en recuperarse. El principal motivo es que se desarrolla en zonas poco masificadas, y cuenta con una amplia oferta de actividades en espacios naturales y al aire libre. Por tanto, la actividad turística podría desarrollarse en condiciones de mayor seguridad, y al mismo tiempo, la percepción de seguridad de los potenciales turistas también es mayor frente a otras zonas más masificadas, como los destinos de sol y playa o urbanos.

 

De este modo, nos encontramos ante un momento de oportunidad para impulsar el turismo rural en Ecuador. A continuación, se enumeran cuatro grandes oportunidades para el sector:

  • Consolidar el desarrollo sostenible del turismo rural. Primero debe analizarse cómo se incorporan los criterios de sostenibilidad en el turismo; después, es el momento de elaborar estrategias que aporten mayores garantías de sostenibilidad, de duración futura, de las actividades turísticas ante un escenario post-covid19 en el medio rural, teniendo en cuenta criterios ambientales, sociales y económicos.
  • Dar a conocer la oferta de turismo comunitario, agroturismo y Pueblos Mágicos de Ecuador. Hay que diseñar medidas que pongan en valor los atractivos turísticos del medio rural y animen la llegada de visitantes locales y de otro tipo de turistas que en condiciones sanitarias y de movilidad normales elegirían otro tipo destinos.
  • Fortalecer la gobernanza de los destinos turísticos. Esta crisis ha generado la cooperación y la colaboración entre numerosos agentes del sector turístico. Estas alianzas, ahora imprescindibles, deben buscar la manera de afianzar estas relaciones más allá de la crisis sanitaria.
  • Formación. Durante la crisis sanitaria y el cierre de los negocios turísticos, se da la oportunidad perfecta para mejorar la formación de todos los agentes del sector. La capacitación turística ofrece mejores experiencias para los clientes y mayor competitividad de los destinos. 

 

Al mismo tiempo, para garantizar la sostenibilidad del turismo rural en el escenario post-covid19, las estrategias que se implementen deberán tomar en consideración los siguientes retos: 

  • Mayor exigencia. La crisis mundial del coronavirus reafirma e intensifica la tendencia de un unos turistas más exigentes y más comprometidos, por ejemplo, con el medioambiente, la generación de residuos o la responsabilidad social. Además, se extremará la demanda de los estándares higiénico-sanitarios.
  • Seguridad de la población local. La adecuación de los protocolos de seguridad y de las estrategias de comunicación será crucial para que la población local no perciba la llegada de turistas como un riesgo para su salud. 
  • Nuevos valores sociales y necesidades. El aislamiento y el confinamiento a nivel global, trae consigo nuevas necesidades y prioridades de la población. El valor de lo humano, de las pequeñas cosas y de las emociones, deben jugar un papel central en el replanteamiento del turismo rural ante el covid19. 
  • Conocimiento e investigación turística. Los retos que deberá enfrentar el turismo requerirán cada vez de mayor conocimiento experto y multidisciplinar. Deben destinarse recursos a generar conocimiento e investigación para mejorar la toma de decisiones, y en consecuencia la competitividad y la sostenibilidad del destino. 

 

Sobre Ostelea Tourism Management School

Ostelea Tourism Management School es un centro Universitario Internacional especializado en la formación de líderes y directivos de la industria del Turismo y Hospitality. Cuenta con el apoyo de tres partners académicos de lujo, EAE Business School, L’Universitat de Lleida y la Universidad Rey Juan Carlos. 

Cuatro de sus principales programas (Máster en Gestión Internacional del Turismo, Máster en Organización de Eventos, Protocolo y Turismo de Negocio (MICE), Máster en Dirección Hotelera y Restauración y el Master in Sustainable Tourism Destinations and Regional Tourism Planning),  han sido reconocidos entre los mejores en sus categorías correspondientes en el Ranking El Mundo y en Eduniversal Best Masters Ranking Worldwide 2019.

Ostelea forma parte de Planeta Formación y Universidades, la división de formación de Grupo Planeta. Una red internacional de educación superior que cuenta con veinte instituciones educativas en España, Francia, Italia, Norte de África y Colombia. Cada año más de 100.000 estudiantes procedentes de más de 114 nacionalidades distintas, se forman a través de sus escuelas de negocios, universidades, escuelas superiores especializadas, centros de formación profesional y continua.