El fenómeno El Niño/Oscilación del Sur (ENOS) representa uno de los mayores desafíos socioeconómicos para América Latina, manifestándose de forma marcadamente asimétrica. Según el Informe Especial N° 3 de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL, 2026), los promedios nacionales ocultan riesgos contrastantes que el sector turístico ecuatoriano debe comprender para pasar de la reacción tardía a la gestión anticipatoria.

Manifestación asimétrica del fenómeno El Niño en el territorio ecuatoriano
Escenarios Territoriales Diferenciados
La Costa (Litoral y Corredor Húmedo): Experimenta un aumento drástico en la temperatura superficial del mar ($6^\circ\text{C}$ a $8^\circ\text{C}$ adicionales), elevación del nivel del mar y precipitaciones extremas que causan inundaciones masivas, desbordamientos e impactos críticos en la infraestructura vial y portuaria.
La Parte Andina (> 2.000 m s. n. m.): Registra menor pluviosidad, escasez de agua y temperaturas elevadas, generando un severo estrés hídrico y un alto riesgo de incendios forestales que amenazan ecosistemas e infraestructura crítica.
La Amazonía Occidental: Afronta déficits crecientes de precipitación, reducción en los caudales fluviales y sequías prolongadas, afectando los recursos naturales y la estabilidad de los servicios básicos.
Recomendaciones Estratégicas de la CEPAL para el Sector Turístico
1. Acción en Destinos Costeros (Inundaciones y Excesos Hídricos)
- Infraestructura expuesta: Reforzar la inspección de drenajes y accesos en zonas bajas o cercanas a cauces de ríos.
- Protección civil: Articular protocolos anticipados de evacuación y salvaguarda con los organismos locales de gestión de riesgos.
- Oferta náutica sostenible: Ajustar las experiencias ante las migraciones temporales de especies marinas, diversificando hacia actividades de bajo impacto.
2. Acción en la Sierra y la Amazonía (Sequías, Calor e Incendios)
- Gestión hídrica integral: Realizar un seguimiento estricto de caudales y embalses, promoviendo el uso eficiente del agua en hoteles y lodges.
- Vigilancia contra incendios: Establecer protocolos estrictos de prevención en áreas naturales y haciendas andinas para proteger activos y redes eléctricas.
- Eficiencia energética: Implementar programas temporales de gestión de la demanda eléctrica en horas punta para mitigar el impacto de las sequías en la generación hidroeléctrica.
3. Lineamientos Transversales
- Planificación a largo plazo: Integrar el riesgo climático como un criterio permanente en la estrategia territorial y el diseño de infraestructura turística.
- Sistemas de alerta temprana: Invertir en la protección física de activos clave y en herramientas de previsión para anticiparse a eventos extremos.
- Mecanismos financieros: Explorar herramientas de financiamiento contingente, fondos de reserva y seguros climáticos para garantizar la liquidez empresarial.
- Ecosistemas resilientes: Proteger activamente manglares, arrecifes y bosques, fomentando una cadena de valor responsable que resguarde los medios de vida locales.

Fuente de referencia analizada: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). (2026). Los efectos del fenómeno El Niño en América Latina y el Caribe y recomendaciones para enfrentarlo. Informe Especial N° 3.
(Guido Calderón, TRAFFIC)


