El año en que los hoteles cayeron en las redes de las tecnológicas

Los hoteles quedaron atrapados por el fuego cruzado entre Airbnb, Booking y Google. Y a pesar del avance de la tecnología, surgen preocupantes brechas.

A lo largo de 2018 la presencia de las grandes plataformas tecnológicas ha sido más gravitante que nunca. Airbnb, Booking, Expedia y sobre todo Google se han convertido en actores tan pesados que cambiaron las reglas de juego de los hoteles. Pero sus efectos van más allá, y alcanzan a las ciudades y a su tejido social.

La tecnología también cambia la experiencia del huésped, que cada vez necesita menos a los empleados de un hotel y depende más del móvil para gestionar su estancia.

Airbnb vs Booking

La competencia entre Airbnb y Booking no es nueva, pero este año ha tenido capítulos más intensos. Poco después de la llegada del año la plataforma de San Francisco anunció que había firmado un acuerdo son Site Minder para incorporar a 28.000 hoteles a su catálogo.

Booking no se quedó de brazos cruzados y contraatacó sumando cientos de miles de viviendas turísticas, incluso por plazos de estancia breve. El combate entre estos gigantes llegaba con campañas de seducción a propietarios de fincas y hoteles boutique que quieran sumarlos a sus catálogos.

Airbnb sumó hoteles a su catálogo. Y Booking contraatacó ofreciendo viviendas turísticas

En tanto la diversificación llamó a las puertas de Airbnb y también se lanzó a promover el alquiler de edificios enteros y además pide pista para lanzarse como constructor de viviendas.

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Airbnb extiende su catálogo a los hoteles boutique.

Google avanza y avanza

Google es un gigante que parece que se mueva lento, pero cada paso tambalea el mercado del sector de la hospitality, como le gusta llamarlo en las escuelas de negocios.

Los continuos cambios en su buscador permite a los usuarios encontrar con más facilidad hoteles, poder filtrar resultados y hasta tener herramientas para poder capturar las tarifas más baratas.

Además Google prueba nuevas aplicaciones para ofrecer experiencias, toursy otros servicios vinculados y morder en el pastel que habían preparado Airbnb, Booking, Expedia y otras grandes empresas.

Google ya concentra el 65% de las búsquedas de hoteles realizadas por metabuscadores

Google no se convirtió en un enemigo de los hoteles sino en un gran aliado, mientras que las agencia de viajes on-line buscan estrategias para frenar el poder que día a día sigue acumulando la tecnológica de Mountain View.

Rebelión en las ciudades

La expansión de los pisos turísticos colmó la paciencia de numerosos gobiernos municipales, tanto en España como en las principales ciudades turísticas del mundo.

Grandes ciudades como BarcelonaÁmsterdam o París señalan a las plataformas de alquiler vacacionales como responsables del aumento de los precios de las propiedades y de promover la gentrificación de los barrios más afectados por la presión turística. La alianza con diversas entidades sociales dieron origen a una red de metrópolis que se unieron en un frente común contra la expansión de AirbnbHomeaway y otras plataformas.

Grandes ciudades del mundo se unieron para formar un frente común contra la expansión de Airbnb y otras plataformas

Las campañas municipales para detectar alquileres ilegales aumentaron de intensidad y los ayuntamientos presionaron a las plataformas que las elimine o llegarían las multas. Y algunas son muy abultadas.

Los hoteles del futuro ya llegaron

Este año se aceleró la revolución tecnológica al alcance de la mano. Cada vez más hoteles concentran funciones en el móvil o por medio de comandos interactivos que se despliegan en el televisor, desde abrir la puerta a ajustar la temperatura del dormitorio o regular las luces.

A las habitaciones del Hilton Diagonal Mar Barcelona ahora se ingresará por medio de una app móvil.
Cada vez más hoteles permiten abrir la puerta con el móvil.

Es más, ya ni siquiera hace falta mover un dedo, porque los altavoces inteligentes, y no solo la famosa Alexa de Amazon, se multiplican como hongos en las habitaciones de las grandes cadenas, y permiten realizar consultas que antes se despejaban llamando a recepción, buscar música o revisar el catálogo de películas on-line que ofrece el establecimiento.

Los empleados de hotel ven que cada día tienen menos lugar en el negocio: el último grito son la incorporación de robots que ayudan en el check-in o que pueden traer la ropa limpia a la habitación.

¿Estamos seguros?

Pero la confianza en el Internet de las Cosas en las habitaciones y el avance de la tecnología tropezó cuando se reveló de que la cadena Starwood, ahora bajo el paraguas de Marriott, tuvo una brecha de seguridad que expuso los datos de 500 millones de afiliados de su programa de fidelidad.

No es el primer ataque informático a una cadena hotelera, pero sí ha sido el de más magnitud. Las investigaciones siguen su marcha, pero se calcula que la cadena tendrá que afrontar una factura de 1.000 millones de dólaresen reparar el daño.

Glamping y hoteles que desaparecen

Los hoteles pop up son una de las tendencias que más sorprendieron este año. Se trata de alojamientos que se montan en sitios sin infraestructura hotelera o en eventos y que se pueden desarmar en pocas horas.

Si se trata de asistir a un festival de música de tres días o una competencia de Fórmula 1 hay una demanda de huéspedes dispuestos a pagar por los servicios de una cómoda habitación y un baño privado montada en un container marítimo.

Las tiendas de campaña de lujo y los hoteles efímeros fueron algunas de las tendencias que más crecieron

En este universo también crecieron a pasos acelerados las tiendas de campaña de lujo conocidas como glamping. Por lo general se montan en sitios de naturaleza desbordante, desde las sabanas de Kenia y las selvas de Costa Rica al desierto australiano. Pero también en grandes ciudades como Nueva York llega esta modalidad de alojamiento para disfrutar de las estrellas sin estar muy lejos de casa.

Los hoteles pop-up reconvierten contenedores en habitaciones con todos los servicios.