Doctor Cesar Augusto Barrera Revela la Belleza de tu Interior

Cesar La Esencia del Cambio

Una pasión temprana por los deportes, principalmente el fútbol, no impidió que César Augusto Barrera siguiera su verdadera vocación con la medicina.

Nació para ser médico. Él cree que lo supo desde niño porque viendo ejercer la medicina a un tío, llegó a compararlo con superhéroes como Batman o el Capitán América.

La decisión final la tomó bajo tratamiento por una lesión de hombro que sufrió jugando de arquero en un partidazo. Como todo estudiante que avanza en la carrera de medicina, enfrentó la difícil elección de la especialidad mientras estudiaba en la Universidad el Bosque, tras hacer un pre médico en la Javeriana de Bogotá, su ciudad natal.

En un principio se sintió tentado a estudiar Neurocirugía o Cardiología, pero mientras realizaba la clásica rotación por especialidades en el Hospital Simón Bolívar, le bastaron unas pocas escenas en la Unidad de Quemados para cambiar para siempre su enfoque sobre la profesión y decidir que sería cirujano plástico.

Desde el centro clínico propio donde ejerce hoy su especialidad en compañía de su esposa dermatóloga, la doctora Hilda Herrera, el doctor César Augusto Barrera afirma que la medicina social es un componente muy importante de su vida y de su práctica profesional cotidiana. Se trata de una convicción muy personal que tomó forma tras diez años de experiencias atesoradas como parte del equipo de cirujanos de la Fundación Operación Sonrisa Colombia, un modelo de atención integral a infantes afectados por malformaciones de labio y paladar hendido (LPH).

Dr Cesar Augusto Barrera

Para él su especialidad médica no es una práctica menor, ni se debe tomar a la ligera pues ha sido testigo de primera línea de la transformación para bien de las vidas de innumerables pacientes de todas las edades: en las sonrisas agradecidas de los niños y padres involucrados en procedimientos quirúrgicos por la patología LPH; en los pacientes que cambiaron partes de su rostro o cuerpo con una cirugía estética; así como en aquellos pacientes necesitados de cirugías reconstructivas tras la pérdida de partes de su rostro o cuerpo por quemaduras domésticas o estallidos de pólvora.

En todos ellos ha aplicado lo mejor de sus conocimientos aprendidos en universidades y en una práctica profesional ya cercana a dos décadas, en virtud a la cual tiene muy claro que se trate de un procedimiento estético o reconstructivo, ambos traen esperanza a sus pacientes “porque el defecto que esperan corregir los afecta también en el alma”, asegura.

De ahí que el primer paso una vez que la doctora Herrera y él escuchan a sus pacientes, es explicarles con mucha claridad cuánto pueden llegar a cambiar con los procedimientos o tratamientos a practicar.

“Una vez quedan claros los aspectos médicos, nos esforzamos para motivarlos a valorar y encontrarse con su belleza interior. Avivamos su autoestima”, anota el doctor Barrera antes de agregar que en su centro clínico trabajan en equipo para “ayudarlos a revelar la belleza interior que poseen, que es única. Como el sistema revelador fotográfico de antaño, les ayudamos a plasmarla en el exterior”, concluye.