Cuba proyecta superar las 100.000 habitaciones hoteleras en 2030

La planta hotelera de la isla cuenta actualmente con unas 70.000 habitaciones, de ellas el 17,6% ubicadas en La Habana y el 63% localizadas en instalaciones de cuatro y cinco estrellas. A esta oferta se suman las más de 21.000 casas de alquiler particulares que existen en todo el país, según los últimos datos de 2017.

Las nuevas instalaciones hoteleras se construyen en polos como La Habana y Varadero, y comenzarán a ofertar servicios a “medio plazo”, especificó el diario estatal Granma en un artículo sobre el programa nacional de inversiones turísticas hasta 2030, cuando el país prevé contar con 103.000 habitaciones.

Para mayo próximo, cuando se celebrará en La Habana la Feria Internacional de Turismo (FitCuba 2019), se anunció la apertura en la capital de una docena de nuevos alojamientos y la reincorporación de más de 1.120 habitaciones que permanecían fuera de servicio.

En La Habana, el principal destino turístico cubano, son construidos siete nuevos hoteles de lujo y otros 12 están siendo reformados. Entre ellos se encuentran los clásicos Riviera y Habana Libre, que reciben inversiones millonarias de sus administradores, las cadenas españolas Iberostar y Meliá, respectivamente.

El emblemático Hotel New York, ubicado muy cerca del pórtico del Barrio Chino en La Habana Vieja, se incluye entre las cinco edificaciones patrimoniales por reconstruir en la ciudad, que cumple 500 años en noviembre próximo.

Cuba espera superar el récord de 4,7 millones de visitantes extranjeros de 2018 y recibir este año 5,1 millones de turistas, lo que supondría un crecimiento del 7,4 %. La isla ya recibió el primer millón de turistas extranjeros en marzo pasado, cinco días antes que en 2018.

Autoridades del Ministerio de Turismo calculan que este año lograrán sobrepasar por primera vez los 3mil millones de dólares en ingresos a pesar de las “zancadillas de EEUU”, que recomienda a sus ciudadanos no viajar a Cuba tras una serie de incidentes de salud que afectaron a diplomáticos estadounidenses en La Habana.

Según cifras oficiales, desde el “deshielo” entre ambos países, iniciado en diciembre de 2015, hasta que entró en vigor la recomendación del Washington, en noviembre de 2017, la llegada de estadounidenses a Cuba registraba un 175% de crecimiento, tras lo que decayó un 40 %.

El turismo es la segunda fuente de ingresos de Cuba por detrás de la venta de servicios profesionales al exterior, lo que contribuye en un 10 % al PIB y genera medio millón de empleos.

Fuente: Hosteltur