CATARATAS DE IGUAZÚ, LA FUERZA DEL AGUA.

Las cataratas de Iguazú, catalogas como una de las “Siete maravillas naturales del mundo”, siguen siendo un importante polo de atracción turística para los que llegan a Brasil o Argentina. Ubicadas en el río Iguazú, entre la provincia de Misiones y el estado de Paraná, son todo un prodigio de la naturaleza, en el que queda evidente  la fuerza del agua a través de sus 275 saltos, del que llama especialmente la atención el de la Garganta del Diablo, el de mayor caudal y altura con sus 80 metros.

En la frontera de los tres países, Argentina, Brasil y Paraguay​, es el destino de las aguas por excelencia , con sus cataratas; la central hidroeléctrica de Itaipú, la de mayor producción del planeta;  y  el acuífero  Guaraní, la más grande reserva subterránea de agua dulce del mundo, es el lugar que atrae a visitantes de todas las nacionalidades.

Visitamos las cataratas  durante nuestra estancia en Foz de Iguazú, con motivo de la celebración de la Feria del Turismo Termal, de Salud y Bienestar, Termatalia, que tuvo lugar en Foz de Iguazú. Más de 2,5 millones de visitantes al año  las observan admirados de su belleza.

Dicen que desde el lado brasileño se observa la mejor panorámica de los saltos de aguas y desde el Argentino se disfruta más al poderlas observar de una forma más próxima. DE ahí el dicho que “desde Brasil se ven las cataratas, y desde Argentina se viven”.

Fue el adelantado Álvar Núñez quien en 1.542 divisó las cataratas cuando realizaba una travesía desde el océano Atlántico hasta Asunción de Paraguay, bautizándolas como “Saltos de Santa María”.

Para realizar la visita hay que dejar los vehículos en el parque de la zona de recepción de visitantes y allí montar en los autobuses que dispone la empresa para recorrer el parque.

PARQUE NACIONAL
El Parque Nacional do Iguaçu es grandioso con esa selva verde tan tupida donde las palmeras, las enredaderas, el bambú y las hiedras  forman una densa capa prácticamente impenetrable. Está declarado desde el año 1.986 por la UNESCO Patrimonio Natural de la Humanidad.

El área que el visitante puede conocer está constituida por un único circuito de pasarelas que se encuentra de frente a los saltos. Es por eso que se dice que se ven las cataratas de forma panorámica.
Este circuito de pasarelas mide alrededor de 1.200 metros, con subidas y bajadas que invitan al visitante a caminar una y otra vez hacia distintos puntos desde donde se puede espiar qué pasa en el río y también en la otra orilla argentina , donde se aprecian las distintas pasarelas, que dan la sensación de estar introducidas en las cataratas mismas.
Mientras caminamos hacia el final del recorrido, desde donde se puede apreciar la inmensidad del agua que cae en la famosa Garganta del Diablo, sentimos las fuertes sensaciones al impregnarse  del rugido del río cuando cae al vacío y se estrella contra el fondo. Es incomparable.

Al comienzo de esta última pasarela un ascensor, con  ventanas vidriadas, que nos permite disfrutar de la majestuosidad de los saltos.

En el parque hay que tener  cuidado con los coatíes que abunda por todas partes y siguen a los visitantes. A la mínima que huelen que llevas comida en una bolsa se lanzan a por ella con sus garras por delante –nosotros vimos como uno se subió a una mesa de la terraza del  restaurante arrebatándole al cliente parque del bocadillo que estaba comiendo-. También se encuentran numerosas mariposas, de todos los colores, tamaños y formas, algunas desafiando incluso la fuerza de las aguas y volando al lado de las cascadas. Los tucanes son vistosas aves de pluma y pico decolores muy llamativos, que, igualmente, adornan el paisaje.

Además de hacer el recorrido andando, hay otras dos formas fascinantes de ver y sentir este extraordinario espacio natural. Una de ellas en barco y la otra en helicóptero. La primera es embarcaciones especiales que remontan el río Paraná, metiéndote debajo de algunas de las cascadas y haciendo zing-zang en los rápidos, en la que todos los pasajeros sienten una emoción especial. La otra es en helicóptero, en un corto trayecto de poco más de 5 minutos, en el que los pasajeros tienen la oportunidad de observar toda la grandiosidad de las cataratas.

QUÉ VER

Hay que aprovechar la estancia de Foz de Iguazú para ver y conocer otros atractivos, como, por ejemplo, el Parque de las Aves, un zoológico especializado en la conservación de varias especies de aves tanto autóctonas como exóticas. Aquí se puede apreciar a las aves en contacto directo. Podrás ingresar en los aviarios y compartir el mismo espacio con aves como tucanes, guacamayos y grullas.
Además de aves, en este parque también podrás ver animales como lagartos, anacondas y varios tipos de mariposas.

El Complejo Turístico Itaipú Binacional, la empresa hidroeléctrica de mayor producción del mundo, es visita obligada. Es una serie de atracciones creadas alrededor de la represa hidroeléctrica de Itapú. Se encuentra ubicada a 12 kilómetros de la ciudad de Foz de Iguazú y a aproximadamente 1 hora en automóvil de las cataratas del lado Brasileño. Se realizan visitas al interior de la central de la represa, que incluye un mirador con una fascinante vista panorámica. También se puede entrar a la sala de comando donde se operan las turbinas y generadores.

Otro lugar singular es El Marco de las Tres Fronteras, un hito que marca las fronteras entre Brasil, Argentina y Paraguay, donde confluyen el río Iguazú y Paraná. Es un espacio que recrea la cultura de los tres países,  acondicionado para  disfrutarle en familia, donde se puede gozar de la gastronomía.