La selección de alimentos en la hospitalidad se ha convertido en una decisión clave de sostenibilidad que suele obviarse frente a medidas tradicionales como el ahorro de agua o energía. Pese a que los sistemas alimentarios generan un tercio de las emisiones globales y la producción animal ocupa el 83% de las tierras agrícolas, la huella de carbono de la carne de res supera hasta en 60 veces la de las legumbres, por lo que incorporar alternativas vegetales en hoteles y restaurantes reduce drásticamente el impacto ambiental desde el menú diario.
Integrar la cocina basada en plantas no exige convertir los establecimientos en totalmente veganos, sino ofrecer platillos atractivos y bien logrados que se elijan por antojo, como un taco de setas al pastor. Según Jessica González, especialista de NAWÉ, consultoría mexicana especializada en comunicación, estrategia y proyectos de impacto, la clave está en desarrollar menús sostenibles y capacitar al personal para cuidar el planeta sin sacrificar el sabor ni la experiencia del comensal.
Fuente: NAWÉ / Karina González