Por: Gabriela D’Onofrio, Country Manager de Amadeus Ecuador
Los entes promotores de turismo buscan que sus territorios se posicionen como destinos de referencia para los potenciales visitantes. Esta tarea comienza con la promoción, pero debe extenderse más allá, logrando que el turista interactúe y se integre con el entorno, generando así una experiencia positiva y gratificante durante su estancia en el destino.
Para alcanzar esto es vital que la oferta de servicios funcione de manera eficiente y que haya un nivel de personalización que permita que la experiencia cumpla con las expectivas de lo que el viajero realmente busca, es decir, que la oferta sea inteligente. La tecnología es una aliada clave para lograr esto y en la actualidad existen plataformas que dan información sobre cómo buscan, se comportan y compran los viajeros, así como herramientas especializadas que les permitan ofrecer experiencias satisfactorias.
Este tipo de oferta alineada con un profundo conocimiento del viajero genera un claro beneficio económico para el país en un contexto mundial donde la tendencia es que los viajes sigan creciendo. Según un informe de Euromonitor International el gasto de los consumidores latinoamericanos en experiencias aumentará de US$5,8 billones en 2016 a US$8 billones en 2030. Además, 37% de los latinoamericanos que fueron preguntados aseguraron que aumentarían el gasto en viajes de placer y ocio para 2018, siendo la región con el índice más alto registrado[1].
Países como Ecuador han comprendido este concepto y el año pasado el Ministerio de Turismo creo una alianza estratégica con Amadeus, líder en tecnología del sector, para entender al viajero y así poder generar campañas que realmente impacten al consumidor final. El análisis de datos como el comportamiento de la oferta aérea, información sobre intención de compra (búsquedas), el número de reservas aéreas así como el tráfico total de pasajeros por mercado, son algunos de los puntos que permitieron potenciar al destino.
Después de esta alianza y una nueva estrategia de promoción que incluye el ingreso de la oferta de Ecuador al sistema de agencias de viajes internacionales online, el país vio un incremento de 57% en la llegada de turistas extranjeros entre enero y mayo de este año, respecto al mismo periodo de 2017, según el Ministerio de Turismo.
Sin lugar a dudas, la tecnología es también clave cuando hablamos de la estrategia de promoción. El marketing digital de destinos, permite llegar de manera efectiva a las audiencias de origen que son consideradas de interés, así como ganar nuevos viajeros a mercados competidores. Al ser totalmente medible, los organismos de gestión de destinos pueden saber cuál es el real retorno de la inversión realizada. Esto es sumamente importante, ya que no sucede con las formas tradicionales de promoción.
Pero la tecnología no solo está presente al momento de analizar las tendencias de viaje, o de promocionar un destino, también es fundamental en la interacción del viajero durante su estadía. Así por ejemplo la Secretaría de Turismo (Sectur) de México, presentó a principios de este año el programa Tarhiata 2021, pionero en el continente en turismo inteligente e inclusivo, que ha impulsado la digitalización de más de 500 MiPYMEs turísticas y la alfabetización digital de cocineras tradicionales, artesanos y jóvenes. Además, de digitalizar la información turística, con un nuevo portal web de turismo que incorpora tecnología de última generación. Con este proyecto buscan aumentar la oferta turística, impulsar el crecimiento económico de esta región y también ampliar el flujo de viajeros que estén en búsqueda de turismo sostenible.
Transformar los destinos en espacios inteligentes no es una tendencia nueva pero con el pasar del tiempo se está convirtiendo en la protagonista de la conversación para la transformación del sector. Sin duda, los países que mejoren sus infraestructuras en cuanto a gestión de información online, realicen una buena promoción y comercialización del destino en tiempo real, ofrezcan aplicaciones turísticas, reservas de alojamientos, herramientas de pago, asesoramiento y todo lo necesario para que el viajero solo tenga que preocuparse por pasar un buen rato, serán aquellos que convertirán a los viajeros en embajadores de su marca.


