TURISMO COMUNITARIO: ¿una quimera?

Turismo Comunitario Amazonico

En muchas ferias internacionales he visto el stand de Ecuador adornado mayoritariamente de imágenes de tortugas e indígenas. Las primeras solo se las encuentra en una porción mínima del Ecuador, que son las Islas Galápagos y los segundos son escasos y difíciles de hallar, son pocas las poblaciones que aún conservan atuendos autóctonos.

Galapaguizar e indigenizar a Ecuador no ha sido una publicidad exitosa en los últimos 12 años.

Brasil tienen más de 200 etnias con idioma propio y Colombia más de 60, sin embargo, no promocionan grupos étnicos, promocionan servicios y atracciones, independientemente de quienes las oferten.

Son ya 2 décadas que los gobiernos seccionales de Pastaza promocionan una provincia turística eminentemente indígena y no paran de repetir que tenemos 7 nacionalidades que ofertan “turismo comunitario”, etiqueta que en Ecuador engloba y mezcla  propuestas de la Costa, los Andes y la Amazonía; sin dirimir si lo ofertado es hospedaje, alimentación o actividades, y muchos de estos sitios no tienen servicios básicos, por lo que una simple salida “al monte” a hacer sus necesidades, puede convertirse en una experiencia aterradora y peligrosa.

Está claro que “Indigenizar” la oferta turística no da resultado, si fuera seductor el turismo comunitario, la generalidad de sus propuestas deberían ser modelos exitosos, pero es lo contrario, la mayoría que han recibido dinero para infraestructura, son fracasos que sobreviven con fondos públicos y los que se alimentan solos, dan más trabajo que recompensas a sus promotores y lástima a los visitantes, apenados por las deplorables condiciones de vida de sus anfitriones.

El Turismo de contacto con la naturaleza es hermoso cuando hay servicios básicos, higiene y comodidades. Si no existe eso, es una mala experiencia que no será recomendada a los amigos. Debemos promocionar actividades y atracciones que califiquen como turísticas, sin importar quienes las gestionen o administren y engrandecemos la variedad de servicios  ofertados.

He subido al nevado Chimborazo unas 30 veces y en el camino por años vi un rótulo que decía Turismo Comunitario Inti ….., que nunca tome en cuenta. Hace unos meses, uno de sus dirigentes me pide una conferencia en esta Comunidad ubicada sobre los 3.600 msnm. Llego y descubro que tienen 40 habitaciones equipadas que ocupaban solo una vez al año. Lo primero que les pedí fue que pongan un rótulo que diga “Hotel” el cual les hubiera permitido captar a los muchos turistas que necesitan aclimatarse para los ascensos o quedarse admirando los exuberantes paisajes que terminan en la punta nevada y ellos; son el único hospedaje de la zona.

Promocionar pobreza indígena o campesina, disfrazada de folclor o turismo, ha sido un proceso desgastante, confuso, improductivo, desesperanzador; tanto para los anfitriones como para los pocos turistas que han mostrado interés en compartir privaciones más que experiencias.

Obviamente hay minorías que buscan el turismo negro, donde ponen en peligro su salud física y emocional, arriesgan sus vidas o comparten situaciones extremas, pero no es mayoritario ni rentable.

Los sitios que están masivamente llenos de turistas de toda edad y origen, es por la gran infraestructura y servicios existentes, que atraen más si está adornados de paisajes y buen clima. / Guido Calderón