Orlando Duque, el clavadista colombiano.

El extraordinario clavadista, natural de la localidad colombiana de Cali, después de haber estado bastantes años lejos de su ciudad natal, ha vuelto con el deseo de redescubrir su país y poner en valor bellos escenarios poco conocidos. Este atleta de 43 años saltó en el mes de noviembre del año pasado  desde un helicóptero al mar de San Andrés. Su idea ahora es lanzarse en lugares del país como ríos en el Valle del Cauca y otros sitios en el Pacífico, en el Putumayo, en la Sierra de La Macarena y en la Orinoquía.

Este deportista tomó parte en el Congreso Internacional de Calidad Turística, que organizado por el Instituto para la Calidad Turística de España, se celebró en Cali, y en su charla habló de la belleza de la práctica del deporte y de los recursos naturales que atesora Colombia y que él pretende poder mostrar.

A mediados de la década de los 80, cuando el equipo América de Cali ilusionaba a pequeños y mayores colombianos por su participación en torneos internacionales, un niño de 10 años, ya disfrutaba jugando al fútbol, justo detrás de las Piscinas Panamericanas.  Cuando se cansaba, se sentaba en las gradas observando como un grupo de jóvenes subían una y otra vez por las escaleras para lanzarse a la piscina.  Estando allí un día se acercó una de las entrenadoras y le preguntó si quería aprender, a lo que, sin dudarlo, respondió “sí”.

Después de dejar de practicar el deporte más popular del mundo y haber efectuado muchos saltos a las cuadriculadas aguas de las piscinas, decidió buscar los riscos más escarpados del mundo.

“Esto de los clavados extremos”, reconoció Orlando “incluye todo lo que me gusta de los saltos convencionales, pero, hay mayor emoción en diferentes sitios naturales”.

El caleño ha sido 13 veces campeón en el Circuito Mundial de Clavados Extremos de Red Bull, la multinacional austriaca que le apadrinó, y pionero en el Equipo Colombia de atletas de alto rendimiento.

Su mayor salto de 34 metros le realizó durante el rodaje de la película “9 Dives”, dirigida por su amigo Mario Krauzer. Entonces aseguró que podía llegar a los 40 metros, pero que corría el riesgo de lesionarse. Además de sus 13 títulos mundiales, atesora dos Guinness Récords y la priemra medalla  de oro de un Mundial Fina en la modalidad de saltos de gran altura, lograda en Barcelona en 2.013.

En el 2.000, con su salto del primer campeonato mundial que ganó, entró en los libros de los Récords Guinness. En el Red Bull Cliff Diving World Championship los siete jueces le dieron la máxima calificación: 10 sobre 10. Toda una hazaña difícil de igualar.

En la Copa  del Mundo de Clavados en Abu Dhabi 2.016, Orlando volvió a demostrar que estaba en su mejor forma  situándose en el tercer lugar del podio, por detrás de Gary Hunt y Jonathan Paredes.

Es uno de los clavadistas que busca los lugares más recónditos y bellos del planeta para mostrar su deporte al mundo. Lugares como las Cataratas Victoria en el corazón de África, hasta un árbol de 27 metros de alto en el río Amazonas o la Cueva Azul de Croacia son algunos de los fabulosos escenarios donde ha saltado.

Alguna vez saltó en la Isla de Malpelo, en el Pacífico colombiano y luego lo hizo en el Amazonas Colombiano. Tras 20 años viviendo en Austria y Hawái volvió a su país. Ahora embarcado en   “redescubrir Colombia con mi perspectiva, porque yo veo el país con ojos diferentes y siempre busco sitios para saltar”, reconoció el caleño.

Su primera idea ya se cristalizó, porque junto con la Armada Nacional, el primer campeón mundial de la historia en saltos de gran altura se desplazó a la isla de San Andrés para iniciar el nuevo descubrimiento de su nación, la conquista de los lugares más asombrosos que muchos colombianos ni siquiera conocen. Allí salto 22 metros desde un helicóptero.

Pero el caleño no se quedó sólo con los saltos en sí, pues también describió “la belleza de poder sobrevolar San Andrés, con el color del agua tan bonito, la isla y el ambiente que se vive allá, todo hizo que me sintiera muy bien saltando de nuevo en Colombia, haciendo que San Andrés, aun estando tan lejos, sea parte fundamental de nuestro país”.

Orlando consideró  que “debemos explorar un poco el interior, porque ya hemos encontrado unos ríos en el Valle del Cauca y otros sitios en el Pacífico, en el Putumayo, en la Sierra de La Macarena y en la Orinoquía, que, con el  apoyo de la Armada queremos continuar, que no acabe aquí, que podamos mostrar lugares bonitos de nuestro país que a veces ni sabemos que están ahí”.

Durante su intervención en el Congreso Internacional de Calidad Turística quiso dejar claro  que Colombia cuenta con grandes fortalezas para consolidarse como un destino de talla mundial. “El propósito es uno solo. Quiero mostrar mi país al mundo, decirles que nuestra naturaleza y nuestra cultura son los mejores atractivos con los que contamos. También es importante resaltar que la paz  abre una gran ventana al turismo y eso lo debemos aprovechar para que la gente de otros lugares siga llegando a disfrutar de esta linda tierra”.

El dueño de 13 títulos mundiales y dos Guinness records, fue contundente al describir a su país. “Por mi deporte he recorrido el mundo, conozco 56 países de cinco continentes, y he visitado lugares inimaginables pero Colombia y en especial Cali y el Valle del Cauca son magia pura; es una belleza de territorio, hay montañas, ríos, aves, diferentes climas y una rica y variada gastronomía”, expresó el vallecaucano de 43 años.

Ahora Orlando Duque se ha marcado como principal objetivo la Copa del Mundo y la Serie Mundial. A finales del año pasado las molestias físicas le impidieron mejores resultados, pero está contento porque Colombia tiene asegurado el futuro en este deporte, que él quiere se llegue a incluir en los Juegos Olímpicos. Ahí está María Paula, que va a ser la primera mujer colombiana que tomará parte en la Serie Mundial de Clavados 2018. Orto joven que despunta ya a gran