Nuevo Día Internacional del Té

Día Internacional del Té

El Día Mundial del Té comenzó en el 2005, se llevó a cabo en Nueva Delhi, la India, juntos a otros países productores de té, se reunieron en respuesta a la crisis en la industria del té durante el año 1998. El 20 de mayo de 2018 tras la 23.a reunión del Grupo intergubernamental sobre el té, celebrada en Hangzhou el Gobierno de la República Popular China propuso el cambio del Día Internacional del Té para el 21 de mayo de cada año.

En su 72.o período de sesiones, celebrado en septiembre de 2018, el Comité de Problemas de Productos Básicos (CCP) respaldó la propuesta y solicitó a la Secretaría que trabajase con la Mesa del CCP a fin de someter la propuesta a la consideración del Consejo en su 160.o período de sesiones, con vistas a presentarla a la Asamblea General de las Naciones Unidas (UNO) que en su sesión del 2019 han adoptado la propuesta remitida por el Grupo Intergubernamental del Té de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) para fomentar el desarrollo de la cadena global del Té y para respaldar su contribución con la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible a nivel mundial. 

El té, que en la actualidad se cultiva en más de 50 países, ofrece una fuente vital de empleo e ingresos, a menudo en algunas de las regiones más pobres del mundo. Se calcula que hay más de 13 millones de personas, incluidos cultivadores de té y sus familias, cuyos medios de subsistencia dependen del sector del té. 

Asimismo, el té contribuye a la seguridad alimentaria al ayudar a los países exportadores a generar divisas y financiar el costo de sus importaciones de alimentos. La bebida a base de té representa un legado ancestral, que se remonta a 5 000 años atrás, y encierra una rica cultura, historia y una valiosa contribución al desarrollo socioeconómico contemporáneo. 

El objetivo de celebrar un Día Internacional del Té cada año consiste en aumentar la conciencia acerca de los muchos beneficios del té para los productores y los consumidores por igual y fomentar el desarrollo del sector del té y su contribución a la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. 

En la Argentina, la principal provincia productora de té es Misiones. La situación en Misiones, según el último informe, dice que Misiones cuenta con una superficie sembrada con té de casi 37,8 mil hectáreas. El área sembrada se ubica entre los 26o y 28o latitud sur, constituyéndose en la más austral del mundo. 

La producción industrial está conformada por empresas privadas y cooperativas. Son empresas medianas y grandes, que coexisten con Pymes. El empleo de máquinas cosechadoras distingue el té argentino de sus competidores en África y Asia (Serra, 2013). Este hecho ha posibilitado el crecimiento de la industria metalmecánica local que desarrolla tecnología de punta a nivel nacional e internacional enfocada en el desarrollo de plantas automatizadas para el procesamiento del Té. 

Argentina participa con el 4% de la producción mundial de té. El 96% de las exportaciones correspondió a té negro y el 4% a té verde. Los principales destinos son Estados Unidos, Chile y Alemania. De acuerdo a la información disponible en el Ministerio de Agroindustria, los últimos datos procesados en relación a la producción de Té, sitúan al Departamento de Oberá como el mayor productor del país. 

Por último, destacamos un artículo publicado en la prestigiosa revista Journal of Agricultural and Food Chemistry por las investigadoras del CONICET, la Dra Rosa Filipp y Dra Claudia Anesini, en el año 2008, demuestran que el té de Argentina es de muy buena calidad en comparación con el té de otros países, siendo la primera vez que se realiza un estudio de esta magnitud, en tés del mercado argentino. Por todo lo expuesto, Argentina adhiere al cambio del día internacional del té, y por ello, a partir del 2020 el mismo se celebrara el 21 de mayo.