(Ecuador).- El parque de aventura Nayón Xtreme Valley se construyó en el valle de Nayón, a 10 minutos de Quito. Cuenta con espacio para realizar diversas actividades extremas: canopy, paintball, rapel, paseos en buggy, paseos a caballo, entre otras además de un espacio para caminatas. Poseen el cable de canopy más alto del país, ya que está sobre la quebrada Cusúa, de Nayón, que tiene una profundidad de 400 metros. “Es lo que más impresiona a la gente, que duda en cruzar por ahí, pero luego se anima por la emoción que representa”. “Es increíble cuando ves que está tan alto y luego te lanzas sin arrepentimientos, para disfrutar la vista”, asevera Verónica Reinoso.
Antes de construir tuvieron el respaldo de guías de Mindo, sector donde hay, desde hace varios años, cables de canopy, por eso consideraron que eran las personas idóneas para capacitar a la gente que trabajara en el parque. Actualmente dos laboran ahí permanentemente. Reciben los fines de semana a un promedio de más de 120 personas y tienen un proyecto para captar a los turistas extranjeros, a través de agencias de viajes.

El paintball es otra de las actividades que más se mueve en el parque. “Todo se junta y es increíble ver cuando la gente está en todas las actividades y pasas con tu bicicleta. Es una gran idea que se integren varios deportes extremos en un solo lugar”, manifiesta Máximo Estrada, antes de partir en su bicicleta por la pista. Además, se construyó un restaurante con el fin de brindar a los visitantes la opción de alimentarse allí mismo, e incluso realizar fiestas, complementadas con deportes extremos.
COSTOS…
Los precios individuales de cada deporte son: en el canopy entre $ 10 y $ 25. El paintball cuesta desde $ 10 por persona y se incluye el equipo completo de protección y 50 balas; el rapel cuesta $ 10 por persona en una pared de 15 metros y $ 15 en la de 35 metros.
HORARIOS…
El parque funciona de martes a domingo, de 08:00 a 18:00.
UBICACIÓN…

En la ruta que conduce al valle de Nayón solo hay que dejarse llevar por las “x” marcadas en los postes de alumbrado y después de poco tiempo, imponente, aparece el parque extremo. (Fuente: El Telégrafo)


