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Las mejores cosas gratis que hacer en Nueva York

La Gran Manzana ofrece actividades gratuitas para todo tipo de viajero, desde paseos por parques de esculturas a viajes escénicos en ferry.

Viajar a la Gran Manzana normalmente implica una cantidad considerable de estrés respecto al dinero… a menos que sepas dónde encontrar cosas gratis que hacer en Nueva York. Al contrario de lo que se suele pensar, esta ciudad está repleta de actividades divertidas a coste cero (y que, por tanto, te dejarán más presupuesto para invertir en visitar sus bares, restaurantes y hoteles boutique).

¿Buscas un soplo de aire fresco? Pues dirígete a uno de los parques más bonitos y frecuentados por los neoyorquinos del Upper East Side para disfrutar de las inmaculadas vistas del río y de sus rincones perfectos para hacer un pícnic… o adéntrate en Queens para una experiencia fuera de los circuitos turísticos habituales. ¿Que quieres saber qué se cuece en el mundo del arte? Visita los barrios del centro y las nuevas galerías, que estarán menos masificadas que los museos famosos de la ciudad.

Ya sea sumergiéndote en las últimas exposiciones de arte o tomando el sol junto al océano, hay muchas cosas gratis que hacer en Nueva York, sea cual sea tu estilo de viaje. ¿Te ha picado la curiosidad? Pues a continuación tienes lo mejor que ofrece la ciudad.

Central Park Nueva York.

Central Park

Para vivir el Nueva York de Nora Ephron es imprescindible dar un paseo por Central Park durante tu visita a la ciudad. Cuando salgas de las aceras masificadas de la calle 59 para adentrarte en esta masa de verde, te costará creerte lo que tienes delante: 280 hectáreas de jardines, praderas, bosques y colinas, todo fruto de la intervención humana. Si pasearas por todos y cada uno de los caminos del parque, recorrerías más de 93 kilómetros.

Durante tus paseos encontrarás esculturas, puentes y arcos, además de 21 parques infantiles, una pista de patinaje sobre hielo y hasta un zoo. Pero lo que es fácil pasar por alto son las cuatro carreteras principales que, de forma muy ingeniosa, desaparecen de la vista bajo los túneles cubiertos de follaje. Organiza tu itinerario por el parque de manera que la ruta incluya puntos clásicos de Central Park, como la fuente Bethesda, el Bow Bridge, el Castillo Belvedere y el monumento Strawberry Fields en honor a John Lennon.

Puente de Brooklyn

En el momento de su construcción en 1883 (con una extensión de 486 metros sobre el East River que conectaba Manhattan con Brooklyn Heights), el puente de Brooklyn era el puente suspendido más largo del mundo. Ahora es un monumento histórico sin el cual no imaginamos el skyline de Nueva York y que transporta el tráfico de coches por la parte inferior y el de turistas a pie, por la superior: con sus arcos y rectángulos recortados contra los rascacielos que se alzan a lo lejos, te hace sentir a la vez muy grande y muy pequeño.

Cartel de Coney Island a la entrada de la feria.

Coney Island

Coney Island tiene la fama de ser una trampa para turistas casi circense, y eso es justo lo que es, pero no por eso dejará de sorprenderte el encanto anticuado de esta ciudad costera americana. Su comida y bebida, especialmente Totonno’s Pizza, Gargiulo’s y Coney Island Brewery, te sorprenderán. Los locales y los turistas pasan el rato en la playa, comen helado en el paseo marítimo y hacen cola para subirse a la famosa montaña rusa Cyclone.

La playa y el paseo, junto a negocios como Nathan’s, están abiertos todo el año, aunque la feria en sí misma sí es de temporada. Merece la pena ver eventos como el desfile anual de sirenas (aunque estén hasta arriba de gente) para disfrutar de una audacia y una teatralidad que no pueden encontrarse en ningún otro lugar.

High Line de Nueva York.

High Line

La High Line es un ejemplo perfecto de lo que Nueva York sabe hacer mejor: rehabilitar espacios viejos con ingenio y convertirlos en lo que deberían ser. Cuando un raíl para fletes abandonado de 2,33 kilómetros en el West End de Manhattan se convirtió en un parque público elevado de usos múltiples en 2009, a los neoyorquinos les faltó tiempo para venir a verlo.

A 9 metros por encima de la bulliciosa 11ª Avenida, High Line es un magistral logro de arquitectura paisajística que combina pasarelas, bancos y tumbonas con el césped, plantas perennes, árboles y arbustos en una armonía perfecta entre lo cuidado y lo silvestre.

Si te gusta pasar el rato contemplando a la gente ir y venir Washington Square Park es el lugar ideal para ti. Es...

Washington Square Park

Si te gusta pasar el rato contemplando a la gente ir y venir, Washington Square Park es el lugar ideal para ti. Es imposible no entretenerse en este espacio íntimo, de menos de cuatro hectáreas, lleno de jugadores profesionales de ajedrez, músicos, artistas, estudiantes, paseantes y otra fauna de Greenwich Village en busca de un poco de aire fresco.

Tómate tu tiempo para pasear: haz una parada bajo el Arco de Washington, en honor del primer presidente del país (y cuyo nombre homenajea el parque) y observa las coronas de laurel y los intrincados grabados que se extienden de la base a las dovelas del centro, coronadas por dos águilas gemelas que hacen de constantes vigías de este vibrante corazón de Nueva York.

Cartel de productos agrícolas a la venta en el ‘greenmarket de Union Square Nueva York.

Mercado agrícola de Union Square

Union Square es un lugar para la gente, no muy diferente al ágora de la antigua Atenas… y no hay evento organizado en Union Square que represente tanto esta cualidad como su bullicioso mercado agrícola (o greenmarket). Vendedores del norte de Nueva York, de los Berkshires, de Nueva Jersey y de Pensilvania ofrecen pan artesanal, miel, flores frescas, carne tradicional, pastas, frutas y verduras de temporada tanto habituales como extravagantes y muchos otros productos.

No te pierdas los eventos gratuitos, como firmas de libros y muchas más: hay demostraciones de cocina en la carpa de información del mercado cada día, pop-ups de cerveza y bebidas espirituosas de forma ocasional y hasta algún tour o degustación en el puesto educativo.

Playa de arena en The Rockaways Nueva York.

The Rockaways

Los neoyorquinos de nacimiento, los que llevan mucho viviendo en la ciudad y los visitantes habituales, todos coinciden en algo: cuando buscas una playa en la que tomar el sol, no hay lugar en la ciudad como The Rockaways. Aunque las conexiones de transporte hacen que el trayecto se haga largo, sobre todo desde los barrios del norte de Manhattan, bien merece la pena el viaje.

Además de kilómetros de playas de arena, The Rockaways ofrece algunos de los mejores bares de la ciudad, de creativas coctelerías (y sí, estamos pensando en Rockaway Hotel) a antros locales con personalidad (como Connolly’s Bar y Healy’s Pub).

The Rockaways también es un lugar estupendo para que los surferos primerizos intenten domar alguna ola, sobre todo desde las playas 68 a 71, la 87 y la 91; después podrás recuperar energías en Tacoway Beach o con una cerveza de producción local de Rockaway Brewing Company, ya que ambas están a un tiro de piedra de la orilla.

Escultura de metal en Socrates Sculpture Park Nueva York.

Socrates Sculpture Park

Hogar de unas increíbles vistas del agua, un parque de más de 24 hectáreas y, sin duda, la mejor comida griega de la ciudad, el barrio de Astoria, en Queens, también acoge el Socrates Sculpture Park, un “espacio artístico accesible y muy unido a la comunidad dedicado a apoyar a los artistas” por medio de la visibilidad pública.

Fundado en 1986 por el escultor Mark di Suvero, esta galería al aire libre junto al agua proporciona una plataforma de dos hectáreas para artistas de todo tipo de renombre, desde los primerizos a los firmemente asentado. La mayor parte de las obras expuestas en el parque se esculpen in situ, lo que permite a los visitantes relacionarse con los artistas y conocer los laboriosos procesos que usan para crear suss instalaciones únicas.

Este parque de esculturas no tiene colección permanente, por lo que todas las obras se exhiben solo por tiempo limitado. Es decir: cada vez que lo visites será diferente y única.

‘Skyline de Manhattan desde el ferry a Staten Island.

Ferry de Staten Island

Ya sabemos lo que estás pensando: ¿cómo que Staten Island? Danos un momento y te lo explicamos: salir a navegar en el ferry de la isla no solo te ofrece un viaje gratis en barco, sino algunas de las mejores vistas del sur de Manhattan. Ubicado en la intersección entre South Street y Whitehall Street, el muelle ha pasado hace poco por un intenso lavado de cara y ofrece multitud de lugares en los que comprar algo de picar (o coger una cerveza en la clásica bolsa de papel marrón) para el camino.

El ferry funciona las 24 horas del día, los 7 días de la semana, y cada trayecto de ida dura aproximadamente 25 minutos. Si eres de los que disfrutan de un relajante paseo en barco, evita las horas puntas: suele haber masificación en el ferry cuando la gente entra o sale de trabajar.

Paseo junto al East River en Carl Schurz Park Nueva York.

Carl Schurz Park

Aunque Central Park suele acaparar toda la atención, Carl Schurz Park bien podría ser el secreto mejor guardado del Upper East Side. Ubicado en East End Avenue, entre las calles 84 y 90, este oasis de seis hectáreas acoge dos parques para perros, un parque infantil, una cancha de baloncesto y otra de pickeball, y hasta de la casa del alcalde (Gracie Mansion).

La ubicación del parque frente al agua ofrece unas vistas preciosas del East River y el teleférico Roosevelt Island Tramway, así como los puentes de Queensboro, Triborough y Robert F. Kennedy. En contraste con el aire majestuoso de Central Park, Carl schurz transmite una sensación mucho más de barrio… y lo mejor de todo es que, si te apetece echarle un vistazo a Astoria, Long Island o al Astillero Naval de Brooklyn, la terminal de ferry de la calle 90 está justo al límite del parque (billetes a 4 dólares para cualquier destino).

A street.

Galerías de arte de Chelsea

Si bien hay varios museos en Nueva York que ofrecen entradas gratuitas o de donación libre (como el Met o el Museo de Historia Natural), la mayoría de locales famosos de la ciudad suelen tener algún tipo de tarifa de entrada. Afortunadamente, Nueva York es una ciudad rebosante de galerías de arte que abren sus puertas a los visitantes a coste cero.

Aunque hay varios barrios con una oferta robusta de galerías de arte (por ejemplo, el East Village o el Upper East Side), Chelsea es con diferencia el más sinónimo de galerías de arte gratuitas. Para el amante del arte que busca cómo ahorrar furante el viaje, empieza tu tour artístico en la calle 24 Oeste, continúa hacia el sur y saca el suelto en el Whitney… o sigue adelante y disfruta del street art en el Bowery… gratis, claro.

Publicado en CONDÉ NAST TRAVELER.

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