El próximo 13 de septiembre se celebra el Día Mundial del Chocolate, uno de los productos preferidos porlas personas en cualquiera de sus versiones, ya sea en tableta, cacao soluble, chocolate a la taza, incorporado a diversos postres o helados.
Y con este motivo, desde la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) han querido explicar cuáles son sus efectos en la salud, qué debemos mirar en las etiquetas de los productos y cómo actúa en el cerebro.
Según el Código Alimentario Español, el chocolate es una mezcla de cacao en polvo o pasta de cacao y azúcar, de la que se requiere al menos un 35 % de componentes de cacao. El contenido mínimo del cacao seco desgrasado es del 14 %, y la manteca de cacao debe ser de al menos el 18 %. Por norma general, se prohíbe la adición de grasas animales (distintas a las derivadas de la leche), y las grasas vegetales añadidas no deben superar el 5 % del total del producto.
Los efectos del consumo de chocolate en la salud y en el cerebro
En cuanto a los términos cacao y chocolate, a veces se confunden. El cacao es el fruto del árbol que lleva el mismo nombre y se emplea para la elaboración de diferentes alimentos.
El chocolate, en cambio, es un producto elaborado con las semillas del cacao. En este sentido, Patricia Martínez, nutricionista y profesora colaboradora de los Estudios de Ciencias de la Salud de la UOC, considera el cacao puro “el más saludable debido a su bajo contenido en azúcar, aunque no siempre es bien aceptado por su amargor y astringencia. También puede ser saludable consumirlo en productos con un poco de azúcar y con manteca de cacao, en cantidad moderada», recordando que “una gran variedad de estudios muestran que el chocolate negro con más del 75 % de cacao y sin grasas trans aparece como un alimento que puede consumirse con moderación, hasta dos o tres veces a la semana. Además, la ingesta de este tipo de chocolate, junto con una alimentación saludable, puede ayudar a controlar el colesterol”.
¿Cuál es la elección más saludable?
En los supermercados encontramos una infinidad de variedades de tabletas de chocolate. No solamente debemos centrarnos en el porcentaje de chocolate que se ve a primera vista, sino que también tenemos que detenernos a leer la etiqueta para comprobar qué ingredientes contiene. El reglamento de la Unión Europea indica que en la etiqueta los ingredientes deben estar dispuestos en orden de cantidad, para poder saber si el primer ingrediente es azúcar, cacao, pasta de cacao, etc., y detectar qué tableta es la más adecuada.
Entre los ingredientes, hay que observar qué cantidad de cacao puro lleva la tableta, si tiene manteca o si contiene leche, entre otros aspectos. La mayoría de los productos derivados del cacao no tienen más del 50 % de cacao puro, con lo que su efecto antioxidante disminuye, debido a la menor riqueza en flavonoides. “Es importante evitar las grasas parcialmente hidrogenadas y un consumo excesivo de azúcar. Recientemente, es también común encontrarnos tabletas de chocolate con edulcorantes, como una opción saludable a la reducción del consumo de azúcar. Sin embargo, las evidencias actuales todavía no son claras sobre esta cuestión, por lo que parece imperativo reducir el consumo de edulcorantes y moderar la ingesta de azúcar», comenta Patricia Martínez.
Efectos sobre la salud cardiovascular y el estado de ánimo
El consumo regular de cacao puro puede tener un impacto positivo en la salud cardiovascular, principalmente debido al contenido de flavonoides y procianidinas. Sin embargo, el consumo de productos derivados del cacao que contienen aditivos, azúcares y grasas no saludables puede anular estos beneficios para la salud. «Para obtener beneficios óptimos, es crucial consumir los productos de cacao con moderación y dentro de una dieta saludable, así como priorizar los que presenten un alto contenido de cacao. Además, la incorporación de leche al chocolate o de chocolate negro a una bebida de leche atenúa la absorción y los efectos antioxidantes de los flavonoides (en concreto, de la epicatequina). Se ha afirmado que las proteínas de la leche podrían ejercer una interacción inhibitoria de la absorción de estos flavonoides», destaca la señala la profesora.
Por su parte Diego Redolar, neurocientífico y profesor de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la UOC, explica que “consumir cacao puro puede ayudar a regular el estado de ánimo. La ingesta de chocolate activa principalmente dos partes del cerebro: el núcleo accumbens y la corteza prefrontal dorsolateral. Estas dos regiones, y en mayor medida el núcleo accumbens, son las responsables de que se genere una sensación de placer, de recompensa gratificante. Los antioxidantes y los flavanoles del cacao favorecen el funcionamiento de las neuronas y ayudan a un mayor rendimiento de captación de la glucosa y del oxígeno, y fomentan que el metabolismo funcione mejor».
Chocolate y sueño
Al igual que el café o el té, el cacao tiene unos alcaloides conocidos como metilxantinas que son estimulantes del sistema nervioso. En el cacao el que predomina es la teobromina, pero también podemos encontrar cafeína. “Las metilxantinas inhiben la adenosina, una señal de crítica importancia para inducir el sueño. Por lo tanto, si consumimos chocolate, té o café tendrá efectos negativos tanto para iniciar el sueño como incluso para su mantenimiento”, explica el neurocientífico.
Publicado en Diario de Gastronomía.


