Armando de la Garza
Guarda, Portugal – En un ambiente festivo y lleno de tradición, se dio inicio el XXXV Capítulo Extraordinario de la Orden del Camino de Santiago, un evento que reúne amantes de la cultura jacobea. La ceremonia inaugural tuvo lugar en la histórica ciudad de Guarda, un punto emblemático en el recorrido del Camino de Santiago.

El evento, fue llevado a cabo por el Gran Mestre Miguel Pampín, así como el Canciller Alejandro Rubín Carballo Carballo, siendo anfitrión el Comendador de Portugal Luis Celinio. Este Capítulo se celebra cada año en diferentes localidades, tiene como objetivo promover el espíritu del Apóstol Santiago y reconocer a quienes han contribuido al legado de esta milenaria ruta. Durante la jornada, se llevó a cabo la emotiva entrega de los pañuelos de Peregrinos, un símbolo de pertenencia y compromiso con la orden, a un grupo selecto de personas que han demostrado su dedicación y fervor por la causa.

En un acto cargado de simbolismo, los nuevos Caballeros y Damas de la Institución recibieron este distintivo, que no solo representa su conexión con la tradición jacobea, sino también su promesa de seguir fomentando los valores de solidaridad, respeto y cuidado del patrimonio cultural. Los premiados fueron reconocidos por su labor en la promoción del Camino de Santiago, así como por sus esfuerzos en la preservación de la historia y la cultura que lo rodea.

El anfitrión del evento, Luis Celinio, Comendador de la Orden, se destacó por su dedicación y esfuerzo para que este capítulo fuera memorable. Su pasión y compromiso fueron evidentes en cada detalle, asegurando que los asistentes vivieran una experiencia única. “Luis entregó su alma para que este Capítulo fuera recordado por siempre”, expresó Armando de la Garza, Comendador en México, quien lamentó no haber podido asistir pero quiso rendir homenaje a la labor de Celino.

El evento no solo fue una celebración de la Orden, sino también una oportunidad para reflexionar sobre los valores que la guían. Los participantes discutieron iniciativas futuras y reafirmaron su compromiso con los principios de solidaridad y apoyo mutuo que caracterizan a la Orden del Camino.
La atmósfera de camaradería se sintió en cada rincón del evento, dejando una impresión duradera en quienes tuvieron la fortuna de participar. Para aquellos que no pudieron asistir, la comunidad ha compartido relatos y fotografías que permiten sentir la esencia del encuentro, asegurando que la memoria de este capítulo perdure en el tiempo.
Con este evento, la Orden del Camino de Santiago reafirma su compromiso con la promoción de los valores jacobeos y la unión de las comunidades que hacen posible la preservación de esta histórica ruta.
El XXXV Capítulo Extraordinario se cierra, pero el legado de Luis Celinio y el espíritu de la Orden continúan inspirando a sus miembros en todo el mundo. Con un fuerte sentido de unidad, la Orden del Camino se prepara para enfrentar nuevos desafíos, siempre guiada por los valores que la han definido a lo largo de los años.
Publicado en México Extraordinario.


