El pulpo “á feira”, el plato más típico gallego, nació en el interior… y en un monasterio

En víspera de la celebración de su mayor fiesta, la localidad orensana de O Carballiño vive con intensidad la celebración de la 56 edición de la Festa do Pulpo, un evento declarado de Interés Turístico Nacional, que aspira a ser Internacional, y que tiene como gran protagonista al cefalópodo que le da nombre. Este año tendrá lugar el 12 de agosto pero hay diversas actividades previas desde comienzos del mes. Entre ellas destaca la que tendrá lugar el 7 de agosto, cuando se creará la tapa de pulpo más grande del mundo. El objetivo de esta edición es alcanzar un plato de más de 5 metros de diámetro, con 400 kilogramos de cefalópodo, en un periodo de tiempo inferior a 10 minutos con la colaboración de una treintena de pulpeiras.

Curiosamente, el pulpo, un producto rey de la cocina atlántica, procedente del mar, tiene su feudo en O Carballiño, a 80 kilómetros de la costa. El origen de esta contradicción está en que era el pago en especie que se hacía en la Edad Media a las órdenes monásticas de Oseira por la explotación de sus posesiones portuarias en las Rías Baixas. Las gentes de O Carballiño, en concreto las de las parroquias de San Xoán de Arcos y de Santa María de Arcos, propiedades también del monasterio cisterciense de Oseira, eran las encargadas de su transporte, preparación y venta en el mercado. Así, uno de los platos más típicos de Galicia, el “pulpo a feira”, nació a decenas de kilómetros del mar… y en un monasterio.

La tradición de aquellas ferias y mercados se festeja desde 1962 con una de las más importantes fiestas gastronómicas de Galicia. Casi 100.000 personas se acercan hasta la villa, toda ella impregnada del olor del pulpo que se cuece en los fogones de todos los establecimientos hosteleros y en el Parque Municipal. En este paraje a orillas del río Arenteiro, acondicionado con mesas y bancos, tiene lugar la fiesta, invadida del ambiente de romería tradicional, con numerosas actuaciones folclóricas y el protagonismo de las peñas.

Las pulpeiras de Arcos encarnan la secular tradición de la preparación del pulpo, y cocinan alrededor de 70.000 kilos de este cefalópodo, aunque en la fiesta también se degusta, además de pulpo á feira y otras variedades, pan de Cea, empanadas de carne, xoubas, boquerones, anguilas, bonito, pollo, sardinas asadas, carne cocida o carne o caldeiro, rosquillas y melindres, frutas de la época del país gallego, vinos del Ribeiro blancos y tintos, aguardientes blanco y de hiervas, licores… y un largo etcétera de productos que componen la gastronomía popular gallega y que en esta romería son consumidos por toneladas. Durante los días de fiesta tienen lugar una veintena de actividades y una treintena de agrupaciones musicales ambientarán las celebraciones, que se extenderán del 1 al 12 de agosto.

Más de 50 años de historia
La historia de esta celebración se remonta a 1964 cuando un grupo de compañeros de trabajo decidió organizar una comida cuyo protagonista indiscutible fuese el pulpo. Apenas una docena de amigos y con el pulpo como protagonista principal del menú, contaron con una sola pulpeira tradicional de Arcos. La comilona se extendió poco después a todos los vecinos de la localidad y se lograron servir 3.000 raciones de pulpo. En 1972 le fue concedida la declaración de Fiesta de Interés Turístico Nacional y, desde entonces, su repercusión no ha parado de crecer, convirtiendo a O Carballiño en la auténtica capital del pulpo. En la actualidad el pulso se elabora en 40 calderas con una afluencia de 100.000 personas en las últimas ediciones.

El éxito de la Fiesta del Pulpo reside en cinco elementos esenciales: la tradición y el buen hacer de las pulperas y pulperos de O Carballiño; el excelente vino del Ribeiro; el exquisito pan de Cea, y un entorno natural extraordinario como es el parque municipal de O Carballiño, con más de 30 hectáreas de arbolado y zona verde. Es una fiesta que conjuga a la perfección la tradición secular en la forma de elaborar el pulpo y los demás productos gastronómicos, con un ambiente popular y participativo en el que juegan un gran papel la música y el folclore de Galicia.

Comer, beber, pero también descubrir

O Carballiño es un municipio que se halla situado en el extremo noroeste de la provincia de Ourense, atravesado por la cuenca del río Arenteiro. Habitada la zona desde el Neolítico, fue durante la Edad Media, con el asentamiento de la orden monástica del Císter en Oseira, cuando comenzó el desarrollo económico de la comarca.

Auténtico símbolo de la localidad, el Templo de la Veracruz, obra del arquitecto Antonio Palacios, es un bellísimo ejemplo de arquitectura contemporánea. En él se puede apreciar la armónica fusión de trazas bizantinas, prerrománicas, románicas y góticas. Otros puntos de interés son el yacimiento castreño de San Cibrán de Las, el Pazo de los Quiroga y Santa Baia de Banga, joya del románico que alberga hermosas pinturas murales policromadas (s. XVI).

Uno de los principales atractivos turísticos de O Carballiño es su condición de estación balnearia. Las aguas termales, conocidas desde época romana, tienen sus dos referentes principales en las Caldas de Partovia y el Gran Balneario. Por su parte, el río Arenteiro concentra grandes áreas de ocio como las playas fluviales del Cuco y la Piscifactoría o el Parque Municipal.
Los alrededores del municipio poseen un alto valor ecológico y paisajístico, con abundantes manchas de bosque autóctono. En el sur del término municipal es posible contemplar el peculiar cultivo en terrazas de sus viñedos, que producen los apreciados vinos de Ribeiro. Por último, en el vecino municipio de San Cristovo de Cea se halla el Monasterio de Oseira (s. XII), de gran monumentalidad.