EL EXTINTO PERIODISMO TURISTICO

Por Guido Calderón

Ecuador mantiene invisibilizado al empresariado turístico. De otros sectores económicos, sus representantes están recurrentes en los medios de comunicación nacionales.

Los noticieros en horario estelar siempre presentan a empresarios de la construcción, florícolas, camaroneros, bananeros, chocolateros y demás exportadores e importadores.

Es de gran demanda de la prensa ecuatoriana, los “Analistas” económico / políticos, de pronósticos aterradores, que hablan de crisis catastróficas, corrupción, politización de la justicia, siniestralidad en las carreteras y más temas agobiantes que llenan de pánico.

En muy raras ocasiones, los medios importantes convocan a los representantes gremiales, para hacer cortas evaluaciones genéricas del turismo en Ecuador, sin diferenciar las múltiples actividades, ni regiones, pues la propuesta de la Costa es completamente diferente a la Andina y aún más a la Amazónica.

En Ecuador, no tenemos periodistas especializados en turismo y menos en sus ramas específicas, como gastronomía, cultura, historia, aviación, tecnología, MICE, ferias, etc; por lo que poco se trata estos temas y los Directores no le conceden los espacios que merece el “tercer generador” de divisas que sostienen la dolarización y que el actual gobierno dice será el segundo, a pesar de cargarlo de impuestos y nada de incentivos.

La única sección de los medios que toma muy en serio al turismo son las comerciales, que siempre alientan a los hoteles a pautar. Somos sujetos de pauta, no de opinión ni de análisis.

Conversé con Rosi de Hoguín hace unas semanas y le pedí que se den una sucesión de charlas de capacitación a los periodistas de todo el Ecuador, empezando por el “argot” del sector. En la medida que los periodistas aprendan algo del infinito mundo del turismo, superaremos los reportajes romanticoides, los meramente descriptivos y entraremos a tratar lo importante de nuestra actividad, como número real de turistas extranjeros.

Tenemos una deficiencia fatal  de estadísticas, por lo que cualquier ministro, lanza cifras inverosímiles, que los entrevistadores las tragan con una sonrisa, sin chistar; no tenemos catastros reales del hospedaje total del país, lo que es inverosímil y hasta ridículo; los periodistas no saben siquiera cuantas actividades engloba el sector turístico; tampoco tenemos estadísticas confiables del turismo interno ni de cuánto aporta cada actividad del sector en impuestos, mano de obra e inversión nacional.

Se cree que con invitar a un dirigente una vez cada 3 meses, ya se informó al país cómo va la actividad a la cual siempre la visten de color dorado, donde no hay problemas como exagerados impuestos, pirateo, informalidad, siniestralidad, porcentajes y tiempos de quiebra de las empresas familiares que son la gran mayoría, nuevas tendencias, afectación o beneficios de las Apps, provincias con mayor emisión de turistas nacionales e internacionales, destinos más visitados,  en fin, tantos temas y problemas como la vida misma.

Tampoco es que se ha creado nuevos medios especializados en turismo, al contrario, la parte comunicacional se ha desquiciado y desvirtuado con tanto influencer, youtuber, instagramer, donde personas sin conocimiento ni afán de promocionar el turismo, sino de inflarse de seguidores, muestran de forma banal, superficial y hasta grotesca; sitios que ni siquiera son turísticos, como “huecas” que no están catastradas por el Mintur, es decir que no cumplen  normativa elemental, como tener baños; o “comunidades” que no presentan garantías mínimas de aseo de camas o pulcritud en la comida.

Esta invisibilización de quienes somos parte de esta gran industria, nos pasa una factura muy alta, al dar luz verde a los políticos para que mientan, tanto antes de llegar a sus cargos como cuando están en ellos, y usan al turismo como plataforma de promoción de sus personas más que de sus municipios o provincias.

Cuando acudo a Ferias Internacional de Turismo, me sorprendo al ver a tantos periodistas que representan medios turísticos poderosos de alcance internacional; en tanto de Ecuador, sobran los dedos de una mano para enlistar los medios y los periodistas. /Guido Calderón