(México).- Tulum es una paradisíaca ciudad a orillas del Mar Caribe, situada en el estado de Quintana Roo al sureste de México. Gracias a su belleza natural y los vestigios de la civilización maya, la ciudad se ha transformado en uno de los principales destinos turísticos de México. Las ofertas de hospedaje, entretenimiento y diversión son numerosas y variadas, ideal para cualquier plan de vacaciones. Las construcciones de las ruinas mayas en Tulum son uno de los principales atractivos turísticos. De acuerdo a los registros en murales y otros trabajos impresos en las construcciones mayas, se cree que la ciudad fue un importante centro de culto para el Dios Descendente. Si bien hay inscripciones que datan del año 564, la mayoría de las construcciones que aún hoy se conservan fueron realizadas durante el período clásico de la civilización maya, coincidente con los años 1200 y 1450.
Antiguamente Tulum fue una ciudad amurallada como una forma de protección hacia el interior. Durante el apogeo maya, se cree que la ciudad tenía dentro de los muros todo lo necesario para funcionar como ciudad, contaba con edificios públicos, cívicos y religiosos, donde habitaban sacerdotes, arquitectos, matemáticos y personas de alto rango. Actualmente las ruinas de Tulum se caracterizan por ser una de las mejores conservadas.

Una de las construcciones más impresionantes es el Castillo, construido sobre roca a unos 12 metros de la playa y decorado con columnas serpenteantes. La edificación del lugar vislumbra un avanzado conocimiento que la civilización tenía en materia arquitectónica. En la misma zona se encuentra el Templo de los Frescos, una construcción realmente asombrosa que alberga muchos de los misterios de la civilización maya. Según sus pinturas murales, decoraciones, escultural y apariencia general se cree que tuvo una relevante importancia social y religiosa.
El Palacio es otro de los grandes atractivos mayas, construido en tres niveles alcanza una altura de 85 metros. Inicialmente fue diseñado en forma de L y luego se agregó el ala oeste debido al crecimiento demográfico de la civilización. Su interior está formado por pequeñas cámaras y se cree que fue habitado por los nobles superiores de la cultura maya.

Por su parte, la Casa de las Columnas y la Casa del Halach Uinik, se sitúan en el área de la calzada, mientras que la Casa del Cenote, situada en el sector norte vislumbra la importancia que los mayas habrían dado al culto acuático, particularmente vinculado a los cenotes.
Es notable la disposición de las construcciones, donde las principales edificaciones yacen en el centro de la ciudad desde donde se abren dos caminos, uno hacia el norte y otro hacia el sur, cuyas casas fueron alineadas y emplazadas sobre la parte más alta de las plataformas. Por su parte, los plebeyos habitaban en los alrededores, es decir fuera de los muros de la ciudad. Pero debe notarse que toda esta historia y cultura arraigada en las construcciones se encuentra en un ámbito particular: las paradisíacas playas de la Riviera Maya mexicana. Por ello, visitar Tulum es una verdadera mezcla perfecta entre el encanto de las ruinas antiguas y el placer y el relax del mar caribe. ¡A preparar el equipaje!


