CARTA A UBER

Uber es lo mas economico y seguro que tenemos en miles de ciudades de todo el planeta
El Cairo

Necesitaba trasladarme de urgencia del sector de las pirámides al aeropuerto de El Cairo. Salí a la calle y al ingreso del hotel vi un destartalado taxi, que no tenía aire acondicionado y poco espacio para las maletas de tres personas: mi hija, esposa y yo; pregunté por el valor de la travesía de una hora; sin embargo, que Egipto es muy barato, el precio me pareció exagerado, pero más terrible me parecía viajar con mi niña de 11 años, a pleno calor del medio día egipcio.

Recordé que tenía cuenta en UBER y aprovechando el wifi del hotel solicité un coche. Llegó en pocos minutos un todo terreno muy amplio, casi nuevo, las maletas ingresaron con comodidad y pagué la mitad de la tarifa que pidió el taxista. La experiencia fue algo alucinante.

Yo no hablo árabe y el chofer no hablaba español y tampoco inglés, pero los dos estábamos sintonizados a través de nuestros teléfonos y sabíamos exactamente la ruta a seguir, el tiempo que demorábamos en llegar, el precio justo, y lo mejor, mi familia feliz, pues cuando vieron el viejo taxi los rostros de angustia fueron evidentes.

Después de tanta comodidad y frescor, no dudé en dar una generosa propina a mi callado conductor. Desapareció ese viejo sentimiento que generan los taxis convencionales –de todos los países-  que me están dando vueltas para facturar más, no percibí malos olores, no tenía la angustia de saber si llego o no a tiempo para tomar mi vuelo; mi esposa e hija felices y ya nostálgicas viendo las últimas imágenes de Egipto que llevamos en nuestro corazón de por vida. Cuando se dieron cuenta, ya habíamos llegado al aeropuerto y lo que podía ser un viaje extremadamente caluroso en el destartalado taxi, solo fue una absurda posibilidad.

La ciudad mas bella

En Estambul –la ciudad más bella que conozco- mi pequeña hija nos convenció de ir al acuario, algo lejos del centro de la ciudad, donde estábamos hospedados. Los tres tomamos un elegante y moderno tren por 30 minutos, luego un limpio bus por unos 20 minutos y finalmente un taxi por unos 10 minutos. El taxista insistentemente trató de venderme las entradas “con descuento” a lo que no accedí, pues mi instinto me decía que podía haber una estafa de por medio. En efecto, al llegar, compramos una entrada “familiar”, mucho más económica que los tickets que quería clavarme el taxista.

Disfrutamos del acuario y el retorno ya con la obscuridad de la noche lo veía complicado, así que decidimos contratar un UBER directo al hotel, con la certeza que sería mucho más caro, pero nuestra sorpresa fue que era el mismo valor que pagamos por los tres transportes anteriores, pero sin escalas. Vimos llegar una furgoneta de 12 pasajeros adaptada para 8, muy cómoda, que nos hizo felices, pues podíamos estirar las piernas después de las entretenidas, pero largas caminatas en el acuario.

En Bogotá leí un impreso que decía que los UBER eran más caros que los taxis y comprobé que no era verdad. Si me incomodó que el vehículo que contraté no estaba a la altura que los de Egipto y Turquía.

En Quito, ciudad en la que movilizarse con coche propio es preámbulo de una visita al siquiatra, con UBER hice varias diligencias, que en un taxi amarillo “legal” me costaban dos o tres veces más, en un auto que puede ser tan destartalado y gemelo al de El Cairo, más el riesgo –muy bajo pero riesgo al fin- de un secuestro “expres” o un asalto.

Estos días los taxistas de Ecuador hacen protestas y veladas amenazas al gobierno de turno, exigiendo que se retire a los “ilegales”, “informales” y más adjetivos denigrantes con los que se refieren a los conductores de UBER y otras aplicaciones igual de seguras, eficientes, confiables, que permiten calificar el servicio; lo que es imposible con los taxistas que aprovechan del cuasi anonimato, pues un coche puede tener varios conductores durante las 24 horas; para tratar mal, cobrar más, desviase de la ruta, circular por zonas peligrosas y creerse dueños de las calles, las ciudades y el país.

Yo uso UBER porque apoyo el progreso con seguridad y amabilidad, es el transporte más económico y confiable que tienen miles de ciudades del planeta este momento.

Por Guido Calderón / CEO TRAFFIC