Capítulo extraordinario de la Orden del Camino de Santiago en las Azores

Andrés Alonso. Santiago de Compostela. 09.2020.

La Orden del Camino de Santiago celebrará un capítulo extraordinario en las Azores del 9 al 11 de octubre, en el que procederán al nombramiento de Caballeros y Damas, en el transcurso de un solemne acto a celebrar en la Capilla del Santo Cristo de los Milagros y, además, se descubrirá un monolito indicativo de la dirección y distancia a Santiago de Compostela en Villafranca do Campo.

Los participantes en el congreso recorrerán Ponta Delgada-Isla de San Miguel considerada por muchos la más bonita –y, sin duda, la más diversa- de las islas de las Azores. No hay ningún visitante al que no le impresionen el increíble paisaje de tonos verdes que se exhiben en sus grandes praderas, bosques, plantaciones de tabaco y de té.

Con una superficie de 747 kilómetros cuadrados (65  de largo por 16 kilómetros de ancho), San Miguel es la mayor isla y con sus 135.000 habitantes, también,  la más poblada de las Azores. Su apelativo “la isla verde” es debido a la increíble fertilidad de su suelo. Es  el centro político, económico e intelectual del archipiélago; es en su capital, Ponta Delgada donde se encuentra la sede de la Presidencia de la Región Autónoma de las Azores y el puerto pesquero y comercial más importante del archipiélago así como también la única universidad y uno de los tres aeropuertos internacionales.

Esta isla montañosa es de origen volcánico como el resto del archipiélago y fácilmente reconocible por dos macizos volcánicos, separados por una cadena de conos basálticos que alcanzan alturas de 200 a 500 metros en la parte central de la zona oeste. El pico más alto de la isla con 1,150 metros es el Pico da Vara y que forma la parte final del macizo del este, mientras el Pico da Cruz con 850 metros de altura por encima del nivel

del mar es el más alto del macizo oriental. En el centro de la isla se eleva la Serra da Água de Pau, una sierra que alcanza una altura de 940 metros de altura. Los cráteres de Sete Cidades, Fogo, y Furnas se han convertido con los siglos en unos misteriosos lagos de montaña con aguas cristalinas de impresionantes azules y verdes; hoy en dia representan una de las principales atracciones turísticas. 

La isla ha sido sacudida desde el Siglo XV con erupciones volcánicas y terremotos de mayor o menor intensidad en numerosas ocasiones –el terremoto de mayor intensidad responsable de la devastación de la mayoría de la isla sucedió en 1522- y todavía hoy se detecta actividad volcánica en su interior en forma de manantiales de agua sulfurosa caliente y varias fumarolas de vapor, especialmente numerosas en los valles de Furnas cerca de la costa sur y en Ribeira Grande, cerca de la costa norte. En algunos lugares, la tierra se calienta tanto que –como atracción turística- un plato regional el “cozido” es cocinado durante unas horas en una olla en la tierra.

Los habitantes de San Miguel, que viven mayoritariamente en la abrupta costa sur, basan su economía predominantemente en la agricultura –siendo los cultivos más abundantes el maíz, los higos, las naranjas, las piñas, el té, el tabaco y el vino-, también, viven de la  ganadería, pesca, comercio y turismo, mucho más prominente en esta isla que en el resto del archipiélago.