(Ecuador).- Lo que ha sido una costumbre que nadie explica y cuando fue que miles de personas se autoconvocaron y en la noche empezaron a caminar 31 kilómetros desde la ciudad de Ambato, capital de la provincia de Tungurahua, hasta la ciudad turística de Baños, sede del santuario de la Virgen de Agua Santa y evolucionó en un problema, desde gente que hacía la caminata para ingerir licor hasta afectación al flujo turístico del feriado Semana Santa, al interrumpir el tránsito vehicular para dar seguridad a caminantes que realmente hacían penitencia al no ser bien recibidos en la ciudad y dormir en las veredas con niños expuestos a la lluvia.
Este año, por iniciativa del Alcalde de Baños, Marlon Guevara, la Caminata de la fe se adelantó una semana, por primera vez la imagen de la venerada virgen acompañó a los caminantes, se adecuaron sitios cubiertos para que se descanse y duerma con seguridad, se repartieron raciones alimenticias, se habilitaron servicios higiénicos en varias partes de la ciudad, todos los servicios básicos: Policía, Bomberos, Cruz Roja, Defensa Civil, dieron apoyo a los y las caminantes, lo que marcó un hito en la calidad de la caminata que repercutió en cero accidentes, mínimas molestias y mayor número de romeriantes, toda vez que el evento fue promocionado en los medios nacionales.

Familias enteras de varias ciudades de la Sierra Centro, se dieron cita a esta caminata a Baños que los recibió con servicios turísticos abiertos y a diferencia de otros años, muchos en vez de dormir en las calles acudieron a hoteles con reserva previa. También por primera vez, previo a la caminata se dio en Ambato una misa campal con la presencia de la imagen de la Virgen, lo que dio la oportunidad a miles de personas que no podían hacer la larga caminata, de gozar de un momento de fe y pedir favores a la milagrosa imagen.
Al día siguiente la ciudad de Baños presentó una faceta diferente, pocas personas en la veredas, la gente más descansada, más alegre, recorriendo la ciudad, sin estragos de haber ingerido alcohol, desayunando en los restaurantes que se prepararon para recibirlos abriendo sus puertas muy temprano y no como otros años que todos se desesperaban por retornar a sus ciudades ante la ausencia de servicios alimenticios. El éxito de esta Caminata de la Fe, marca la tendencia de Baños de convertirse en la mejor ciudad de eventos del Ecuador y en esta ocasión atender a 50.000 personas no fue un problema, sino un evento más de los que se planifican este año.


