A dónde viajar cuando pase la pesadilla del cononavirus desde España

Santiago de Compostela

Andrés Alonso. 04.2020.

 

Supongamos que hoy es el día 1 después de que la crisis del coronavirus haya pasado. Atrás quedará  la incompetencia de ministros y expertos -¿expertos?-, los soliloquios autocomplacientes de los miembros del Gobierno, las burlas por las compras tardías y defectuosas de material sanitario, las improvisaciones, las censuras… Ya vendrá la exigencia de responsabilidades.  Atrás quedan, también, aunque esas permanecerán mucho tiempo en nuestro corazón, los aplausos a las ocho de la tarde, el revival de “Resistiré”, los actos heroicos de tantos, la solidaridad de casi todos, la generosidad de muchos… Atrás quedan, aunque no olvidados, las decenas de miles de muertos, las familias destrozadas, los trabajadores parados, los negocios arruinados, las ilusiones perdidas…

 

Y en estos meses de confinamiento, donde abundan las malas noticias, se descubren cosas curiosas. Unas positivas, como el retorno a las playas de la India, libre de humanos (con 1.300 millones de personas en cuarentena) de la tortuga olivácea o golfina para desovar sin peligro más de 60 millones de huevos o la liberación a su hábitat natural de 78 elefantes en Chiang Mai (Tailandia), que eran utilizados para pasear a los turistas. Otras muy negativas, como la decisión del gobierno de Turkmenistán en Asia Central, de prohibir usar el término coronavirus y el uso de mascarillas por la población, que será condenado con severas multas. 

 

Pero pongamos que hoy es el día 1 tras la crisis y que ya podemos abrazar a la familia, encontrarnos con los amigos, volver al trabajo, dar un paseo por el parque, redescubrir nuestra ciudad. Y también que volvemos a planificar viajes, con muchas más ganas que antes, con precaución pero sin miedo. Que volvemos a querer redescubrir paisajes y ciudades llenas de gente, visitar museos no virtuales, recuperar todo lo bello que el mundo ofrece y que durante varios meses nos ha sido negado.

 

Los expertos  creen que el turismo se recuperará rápidamente y los viajeros volverán a hacerlo con avidez, aprovechando los precios bajos de avión, cruceros, hoteles y la mayor flexibilidad en las reservas. Un nuevo mundo va a nacer una vez vencido el coronavirus. Otros opinan justo lo contrario, el sector será de los últimos en recuperarse. Los primeros dicen que la pandemia mundial del coronavirus solo fortalecerá el sector y atraerá a más personas a viajar cuando la crisis termine, que se mejorará el interés por viajar que ayudará a que las aerolíneas, líneas de cruceros, hoteles y restaurantes cobren vida. 

 

Otros expertos, y éstos son muy creíbles ya que representan a las principales empresas del sector, los portavoces de Exceltur, asociación formada por 28 de las más relevantes empresas de toda la cadena de valor turística,  opinan que «el sector turístico fue el primero en caer y será el último en recuperarse». Según el vicepresidente de Exceltur, José Luis Zoreda, “el enemigo del sector turístico no es sólo el virus que tiene toda la actividad cerrada, sino también el miedo ya que, cuando puedan volver a abrir, habrá un factor miedo a viajar que es letal para un sector tan hipersensible con la inseguridad».

 

También un experto, el secretario general de la OMT, Zurab Pololikashvili, mezcla la triste realidad con un mensaje de esperanza: «El turismo es el sector más golpeado por el Covid-19. Debemos dar una respuesta firme y unida, y debemos además incorporar la innovación”. El sector turístico tuvo una década ininterrumpida de crecimiento exponencial, que en 2019 fue del 4%, movilizando 1.500 millones de turistas, y representó el 7% de las exportaciones globales, ocupando uno de cada diez empleos en todo el mundo. La crisis originada por el Covid-19 impactará en la caída de 75 millones de empleos y pérdidas para la economía global de más de 2,1 billones de dólares, de acuerdo a un estudio difundido por el Consejo Mundial de Viajes y Turismo. «La pandemia mundial del coronavirus –indica Pololikashvili– es un desafío que debemos hacer frente juntos, y nuestra respuesta debe ser calmada, consistente y colectiva. El turismo estará ahí para ayudar a que las personas y comunidades se recuperen de esta difícil situación».

 

Dónde ir y cuando

 

No es fácil predecir qué destinos se recuperarán antes y dónde viajarán los turistas en los próximos meses. Casi todos coinciden en que el verano está prácticamente perdido y que hasta septiembre o más tarde no se recuperará una relativa normalidad, algunos creen que incluso 2021 se resentirá. Veremos…

 

Lo que parece claro es que los viajes crecerán de forma paulatina, entre otras cosas porque no todos los países superarán la crisis a la vez. Lo más probable es que los desplazamientos comiencen por los destinos más cercanos. España tiene mucho que ofrecer y los viajeros españoles, que ya en su mayor parte (un 89% el año pasado) eligen destinos dentro del país para sus viajes, lo harán en mayor grado este año. Viajes cercanos, la mayoría en el propio coche (y no está de más recordar ahora, entre las terribles cifras de la pandemia, que cada día mueren 3.500 personas en accidente de circulación; cada día: 1,3 millones al año) para seguir evitando aglomeraciones y tener asegurado el regreso en caso de recaída, espacios naturales y solitarios y playas sin mucha gente serán los elegidos. Los lugares más cálidos también se verán favorecidos ya que se supone que el virus no se reproduce con facilidad con el calor. Estos viajes comenzarán, probablemente y si todo va bien, en junio, aumentarán progresivamente en verano y se consolidarán en septiembre, será entonces el momento de la recuperación de Canarias.

 

Los viajes al extranjero tardarán un poco más, seguramente a final de año. Si Europa se ve libre del virus en los próximos meses, serán los países cercanos los primeros en recibir viajeros españoles: Portugal, Francia, Italia, Grecia… Los viajes corporativos y de trabajo, por su parte, empezarán a remontar el vuelo en noviembre. Los destinos más lejanos habrá que dejarlos para el próximo año. 

Aunque en la decisión de los lugares a los que viajar cuando pase la crisis hay mucho de personal,  los periodistas especializados en turismo y viajes, debemos aportar nuestro grano de arena a que los destinos que más han sufrido y que más necesitan recuperarse, lo hagan cuanto antes. Por eso, aquí van algunas propuestas.

Sin duda, los primeros viajes serán a lugares cercanos, y nada más cerca que España. Es el tiempo de recorrer con calma algunos de los 15 parques nacionales o los más de 130 parques naturales, admirar los 48 sitios declarados Patrimonio de la Humanidad y el cerca del centenar de catedrales de todos los estilos, los 60 pueblos que han conseguido la calificación como los “más bonitos de España” o detenerse en cualquier lugar de los casi 8.000 kilómetros de costa, con playas maravillosas… Y así, mucho más

 

Aunque esta pandemia ha afectado a casi todos, hay lugares que se han visto libres, como las islas españolas de Tabarca, frente a Alicante o Graciosa en Canarias o la portuguesa de Corvo, la más occidental de las Azores. También, por ejemplo, el pueblo fortaleza y uno de los más bonitos de España, Zahara de la Sierra (Cádiz). Seguramente hay algunos más en esta España vacía o vaciada. Claro que estos lugares se han visto libres del virus por estar aislados y no es cuestión ahora de llenarlos de turistas. Hay que visitarlos, pero con calma.

 

Italia es el país europeo, junto con España, que más ha padecido la epidemia y debería ser uno de los primeros en que vuelvan los turistas. Algunas de sus más bellas ciudades, como Venecia, Milán y Turín, todas en el norte del país, han sido las que más han sufrido y es justo que sean las primeras en recuperarse.

Por lógica, y por cercanía los otros países europeos serán los primeros en recibir turistas españoles. Algunos han sufrido a Covid-19 en primera persona, como Francia, Alemania, Reino Unido, Bélgica y Holanda con miles de muertos cada uno. Otros han tenido mejor suerte, como Suiza, Austria, Portugal, los países nórdicos, Chequia, Polonia, Eslovaquia, Eslovenia o Grecia. 

Salvo Estados Unidos, China e Irán, aparentemente en el resto de los países del mundo la pandemia está presente, pero con menor intensidad. Sin embargo también han sido los últimos en infectarse, los sistemas sanitarios no son tan buenos y puede que el problema dure más tiempo. Hay que dejarlos para más adelante.

 

Y, naturalmente, China. Es verdad que fue el origen del problema, pero también que es de donde salen parte de las soluciones, con su producción masiva de mascarillas, respiradores y otros elementos que contribuyen a recuperar la salud. También donde parece que están más avanzados en la investigación sobre remedios y vacunas. China es el único país que comienza a hacer vida casi normal tras la epidemia, aumenta la ocupación hotelera y no se dan nuevos casos, y esa es una buena señal. Recordemos que allí viven 1.400 millones de personas, que su superficie es 20 veces la de España.