En respuesta a recientes incidentes relacionados con baterías portátiles, diversas aerolíneas han implementado medidas más estrictas para garantizar la seguridad de los pasajeros y la tripulación. Estas acciones buscan mitigar riesgos asociados al uso inadecuado de dispositivos electrónicos durante los vuelos.
El 28 de enero de 2025, un Airbus A321-231 de Air Busan, que se disponía a despegar desde Busan con destino a Hong Kong, sufrió un incendio en la cabina trasera. Las investigaciones apuntaron a la explosión de una batería portátil como causa probable del incidente. Este suceso llevó a las autoridades surcoreanas a reconsiderar las políticas sobre el transporte de estos dispositivos en vuelos comerciales.
A raíz de este evento, Air Busan prohibió almacenar baterías portátiles en los compartimentos superiores, exigiendo a los pasajeros mantenerlas consigo durante todo el vuelo. Desde el 1 de marzo, todas las aerolíneas surcoreanas han adoptado regulaciones similares: los pasajeros deben llevar las baterías de litio y cigarrillos electrónicos en su equipaje de mano y no se permite su carga a bordo.
Singapore Airlines y su filial de bajo costo, Scoot, anunciaron que a partir del 1 de abril prohibirán el uso de baterías portátiles para cargar dispositivos durante el vuelo. Aunque los pasajeros pueden llevar estos dispositivos en su equipaje de mano, no podrán utilizarlos ni cargarlos a bordo. Esta decisión se alinea con medidas similares adoptadas por otras aerolíneas asiáticas.
EVA Air y China Airlines, ambas de Taiwán, implementaron desde el 1 de marzo la prohibición del uso y carga de baterías portátiles durante los vuelos. Estas aerolíneas recomiendan a los pasajeros utilizar los puertos USB integrados en los asientos para cargar sus dispositivos electrónicos. Thai Airways, por su parte, prohibió desde el 15 de marzo el uso y carga de baterías portátiles en sus vuelos, reforzando así las medidas de seguridad a bordo.
La Administración de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos (TSA) y la Administración Federal de Aviación (FAA) establecen que las baterías de iones de litio, incluidas las baterías portátiles, deben transportarse en el equipaje de mano y no en el equipaje facturado. Esta medida se debe al riesgo de incendio asociado a estas baterías.
Las regulaciones de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) permiten transportar baterías portátiles de hasta 100 Wh en la cabina sin aprobación previa. Para aquellas entre 100 Wh y 160 Wh, se requiere la aprobación de la aerolínea, y las que superan los 160 Wh están prohibidas a bordo. Estas directrices buscan minimizar los riesgos asociados al transporte de baterías de alta capacidad.
Las consecuencias para los pasajeros que incumplan estas normativas pueden variar desde advertencias hasta la confiscación del dispositivo. En casos extremos, los infractores podrían enfrentar multas o ser vetados de futuros vuelos con la aerolínea. Las autoridades de aviación civil respaldan a las aerolíneas en la aplicación de estas medidas para garantizar la seguridad en todos los vuelos.
Es fundamental que los pasajeros se informen sobre las políticas específicas de cada aerolínea respecto al transporte y uso de baterías portátiles antes de viajar. Estas medidas, aunque puedan parecer restrictivas, están diseñadas para proteger la integridad de todos a bordo y asegurar vuelos seguros y sin contratiempos.
Publicado en Tourism And Society.


