Políticas públicas termales

(Argentina).- En la 14ª edición de Termatalia, Feria Internacional de Turismo de Salud y Bienestar, desarrollada en Termas del Río Hondo, provincia de Santiago del Estero, Argentina, se celebró el III Encuentro de Políticas Públicas de Termalismo, organizado por Termatalia, Expourense,  el Observatorio Nacional de Termalismo de España, coordinado por el delegado territorial del Gobierno de Galicia, Rogelio Martínez y por el director del Observatorio Xabier Ballbé (observatoriotermalismo.org).

Se analizaron las potencialidades del sector, experiencias de planificación y gestión pública del termalismo en diversos países y las amenazas que impiden el desarrollo del sector.  Se concretaron algunas recomendaciones direccionadas a gobiernos nacionales, regionales, locales y al sector en general:

Reconocer al termalismo y al turismo de salud como un impulsador del desarrollo rural y territorial sostenible, diversificador de la  economía, generador de empleo, impulsador del turismo y la cohesión social. Elaborar normativas que fomenten el desarrollo integral del sector termal desde el ámbito territorial, turístico y sanitario, que garanticen la protección y aprovechamiento sostenible de los recursos termales, como se ha hecho en Italia o Portugal.

Desarrollar el termalismo desde la perspectiva de su contribución a la prevención y mejoramiento  de la salud de los seres humanos, como lo han demostrado las investigaciones científicas sobre aguas minerales, minero-medicinales y sus beneficios asistenciales. Promover desde las administraciones públicas programas de termalismo social para los adultos mayores y otros colectivos sociales vulnerables.

Garantizar la protección de los acuíferos termales a través de legislación, planificación y gestión pública, impidiendo su contaminación y aprovechándolos  en instalaciones termales que  garanticen la seguridad y salud de las personas. Facilitar desde el sector  público el apoyo técnico y financiero para crear y mejorar la oferta termal, sus instalaciones terapéuticas, turísticas o lúdicas, así como la oferta complementaria de destinos termales, como inversiones productivas sostenibles con un gran impacto para el desarrollo rural y territorial.

Invitar a los gobiernos locales que cuentan con recursos termales a trabajar en común para desarrollar una acción planificada y convertir a sus municipios en destinos termales saludables, favoreciendo el desarrollo de inversiones productivas para su explotación. Desarrollar investigaciones y capacitación de profesionales en  termalismo,  turismo de salud e hidrología médica. Con motivo del Día Mundial del Agua, los municipios termales deben desarrollar acciones de sensibilización, educación ambiental y puesta en valor de las aguas termales como recurso natural que contribuye a la salud y al bienestar del ser humano. (Guido Calderón, TRAFFIC)